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Muerte por desnutrición en Colombia, otro virus crónico sin aparente solución

En ese sentido, para 2018 el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) encontró –por la medida de pobreza multidimensional municipal de fuente censal– las tasas de incidencia más altas en: Uribía (La Guajira) con 92,2 %, Cumaribo (Vichada) con 91,4 % y Alto Baudó (Chocó) con 90,6 %1, las cuales se correlacionan con las cifras más altas de casos de desnutrición en el país.
 

Algunas organizaciones internacionales miden las desigualdades en bienestar con dimensiones similares. Por ejemplo, para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) (a la cual Colombia ingresó en 2020 como su miembro número 37) cada dimensión tiene unos indicadores que miden el bienestar promedio de cambio durante un periodo de tiempo. Según su informe “¿Cómo va la vida en Colombia?”, de noviembre de 2017, el país muestra comparativamente una gran proporción de personas que sufre privaciones, incluidas la incidencia de los bajos salarios (25,3 %), el logro educativo de los adultos en el segundo ciclo de educación secundaria (49,5 %) y la tasa de homicidios (30 por cada 100 000 habitantes). Asimismo muestra resultados dispares en lo que se refiere a la desigualdad de género. Por ejemplo, existe una gran brecha de género en términos de empleo y desempleo, pues las mujeres tienen un 70 % más de probabilidades de estar desempleadas que los hombres.
 

Puedes leer: Inseguridad alimentaria: la batalla de los desplazados en Puerto Asís, Putumayo.


Además menciona otras dimensiones, como el acceso a la vivienda, la empleabilidad y la tasa de desempleo de larga duración; la calidad del aire que se respira; el apoyo social, explicado como tener familiares o amigos en quien confiar en caso de necesidad; la esperanza de vida al nacer; la tasa de competencias cognitivas de los estudiantes a los 15 años; la protección de la infancia y la sensación de seguridad.


Además, según el Índice para una Vida Mejor, para los usuarios colombianos las tres cuestiones más importantes de sus vidas son la educación, la salud, y el balance vida-trabajo.

En resumen, al integrar todas las dimensiones que plantean el IPM y las que clasifica la OCDE –tomando como base los resultados presentados–, las brechas de desigualdad existentes para el bienestar de las familias en Colombia contrastan –y son determinantes– para alcanzar aún más la fragilidad del estado nutricional y llevar a una desnutrición.
 

Desde un análisis de oportunidad, si se cuenta con un grado de goce de estas dimensiones y se suman la protección social, el acceso a la seguridad social, y dentro de ella la atención primaria en salud, existe una alta probabilidad de que, junto con un proceso de educación alimentaria y nutricional, se puedan mejorar los hábitos, estilos de vida y costumbres de compra y consumo de alimentos saludables, y prevenir la desnutrición en la infancia.


El hambre


Para nadie es un secreto la problemática del hambre que existe en el país y que paralelamente se acompaña de unas condiciones permanentes de vulnerabilidad como la pobreza, la cual se agrava aún más por la inseguridad alimentaria.
 

Puedes escuchar: ¿En Colombia importa más la disponibilidad de comida que su calidad?.


Al respecto, en su Sentencia C-644/12, la Corte Constitucional define la seguridad alimentaria como el grado de garantía que debe tener toda la población, de poder disponer y tener acceso oportuno y permanente a los alimentos que cubran sus requerimientos nutricionales, tratando de reducir la dependencia externa y tomando en consideración la conservación y el equilibrio del ecosistema para beneficio de las generaciones futuras.2


Entonces el colombiano, como sujeto de derecho, por no disfrutar de este grado de garantía, entra a un estado de incertidumbre tanto de su salud alimentaria como de su vida.
 

En 2015, la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin) determinó que el 10,8 % de los niños colombianos en primera infancia (entre 0 y 5 años) sufren de desnutrición crónica. Por su parte, el Boletín Epidemiológico semanal 2020 del Instituto Nacional de Salud (INS), en su semana 21 (del 17 al 23 de mayo3), notificó dos muertes en menores de 5 años, probablemente asociadas con desnutrición, y para la misma semana de 2019 se registraron 7 casos. Así mismo, en su semana 22 (del 24 al 30 de mayo4) reportó ocho muertes en menores de 5 años, dos de ellas probablemente asociadas con infección respiratoria aguda, tres con desnutrición y tres con enfermedad diarreica aguda.
 

Este comportamiento de morbimortalidad ha sido permanente durante años, situación que conocen los hacedores de políticas sanitarias y las entidades públicas, que misionalmente formulan e implementan intervenciones sociales en salud a los menores y sus familias.
 

Dichos eventos también han sido manifestados por organizaciones nacionales e internacionales que monitorean el compromiso del país con indicadores soportados en metas programáticas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, específicamente los Objetivos 1 y 2, que se comprometen con el fin de la pobreza y el hambre cero, respectivamente. Para el caso de la desnutrición, los cambios en los indicadores durante las últimas décadas han sido discretos.


Puedes ver: Seguridad y soberanía alimentaria, ¿qué son y por qué son importantes?.


Pero, ¿por qué mueren los niños colombianos por desnutrición? Son varias razones:

  • Los problemas asociados con la misma desnutrición como enfermedad, pues las condiciones de su estado nutricional les impiden una oportuna respuesta inmunológica a las infecciones que puede contraer, es decir, son susceptibles en todo momento de contraer alguna comorbilidad, y ahora por el estado de emergencia sanitaria se complejiza aún más esta situación.
  • La evidencia científica demuestra que una dieta deficiente y prolongada en cantidad y calidad de nutrientes lleva a una desnutrición crónica y genera una alteración en el crecimiento y desarrollo del infante, y además compromete la composición de la microbiota del intestino.
  • La microbiota son microorganismos ubicados en diferentes partes del cuerpo, pero en el intestino impacta positivamente en funciones sobre el ritmo circadiano, respuesta antiinflamatoria, la absorción de nutrientes y la función inmune.
     

Actualmente se tienen importantes indicios de la relación entre una microbiota alterada, la respuesta inflamatoria del pulmón, la deficiencia de vitamina D y la COVID-19, por eso al comprometerse el estado nutricional, el niño tiene más riesgo de agravar y morir.


Sin embargo, otra razón –y tal vez políticamente el mayor desencadenante de la desnutrición en Colombia y muerte en la infancia– son las desigualdades, varias ya mencionadas, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se originan por determinantes tanto estructurales –como la distribución desigual de los ingresos, las políticas macroeconómicas, la edad, el género y la clase social– como intermedios, entre ellos el acceso a la atención en salud, la escolarización, las condiciones de trabajo, de la vivienda y de las comunidades, factores biológicos, conductuales y psicosociales, y tristemente se suma otro flagelo que le resta oportunidades a la población por el bajo aprovechamiento de los recursos para la inversión social: la corrupción.
 

Esperemos que el Plan de Desarrollo 2018-2022, Pacto por Colombia Pacto por la Equidad, y desde su línea de acción, “Primero las niñas y los niños: desarrollo integral desde la primera infancia hasta la adolescencia”5, pueda surtir y dar cumplimiento tanto a los objetivos y estrategias trazados como a las metas planteadas, que aunque muy discretas para dar una solución contundente, puedan impactar convenientemente en la pobreza y la desnutrición infantil.

 


1 https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/pobreza-y-condiciones-de-vida/pobreza-y-desigualdad/medida-de-pobreza-multidimensional-de-fuente-censal

2 https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2012/C-644-12.htm

3 https://www.ins.gov.co/buscador-eventos/BoletinEpidemiologico/2020_Boletin_epidemiologico_semana_21.pdf

4 https://www.ins.gov.co/buscador-eventos/BoletinEpidemiologico/2020_Bolet%C3%ADn_epidemiol%C3%B3gico_semana%2022.pdf

5 https://www.dnp.gov.co/DNPN/Plan-Nacional-de-Desarrollo/Paginas/Pilares-del-PND/Equidad/Primero-las-ninas-y-los-ninos.aspx

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