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La importancia del manejo del territorio en la cuenca hidrográfica del río Frío (Magdalena)

Para establecer qué sistemas son relevantes en el análisis del territorio y sus dinámicas es necesario concebir el territorio; determinar cómo contribuyen las políticas en las decisiones del territorio; cómo influyen las percepciones de los actores en la apropiación de la cuenca como un bien común, y determinar cómo se generan las relaciones socioecológicas, entendidas como las relaciones que se desarrollan en torno a las dinámicas sociales, económicas y ambientales, por medio de un corema (representación gráfica del espacio en su estructura elemental).

El territorio de la cuenca tiene referentes históricos y culturales marcados por los vínculos entre el ser humano y la naturaleza, en las cuales se aprecia la destrucción de las relaciones socioecológicas producto de las intervenciones antrópicas.


La Masacre de las Bananeras en 1928 mostró los servicios ecosistémicos como motor para el crecimiento económico, y en la década de los 90, con la transición de los cultivos de banano hacia los de palma de aceite, en tierras que habían sido abandonadas o que estaban subutilizadas y que fueron aprovechadas por los grandes productores2, empezó la relevancia de las relaciones socioecológicas.


A partir de estos antecedentes, el enfoque ecosistémico muestra la interacción del territorio con las relaciones socioecológicas, fundamentado en el componente ambiental, pues tiende a un límite dado por la finitud de los recursos biofísicos3. Así, su manejo parte de las sociedades dentro de un contexto ecológico, examinando la estructura y función de los ecosistemas y cómo responden a la acción del hombre como sujeto intrínseco de la naturaleza. Lo anterior define el uso y manejo del territorio y la manera como este se ordena según las necesidades de la población (gráfica 1).

Esto se evidencia a través del corema, pues analiza un territorio y sus dinámicas gracias a representaciones gráficas simples. Su base principal son los límites del territorio, la cuenca y los sitios estratégicos de los principales cultivos, ubicados estratégicamente cerca de las vías y de las fuentes hídricas. En la cuenca baja hay presencia de cultivos de banano, mientras en la cuenca media hay de estos y de palma de aceite y, en la cuenca alta hay presencia de bosque nativo, con algunos cultivos de café menos representativos.


Es importante destacar que en el Magdalena el gremio bananero ocupa un 47,1 % de los cultivos, mientras que la palma de aceite4 ocupa un 15,9 %. Sin embargo, las exportaciones a febrero de 2019 muestran que la palma tuvo una participación del 44,4 % frente a un 36,4 % de los bananos (MINCIT, 2019).


Esta dinámica económica influyente –que en parte está generando los problemas ecológicos al intervenir territorios que deberían ser exclusivos de protección– se encuentra ligada al aprovechamiento de los recursos naturales, y también a elementos complementarios que permitieron la conexión con los municipios aledaños; estos son las vías principales y veredales.


Así mismo, en la cuenca se concentran asentamientos humanos, representados en un modelo de jerarquías territoriales; ambos inciden en las relaciones de poder que se ejercen.En consecuencia, se han generado procesos de deforestación no solo por la transición y expansión de actividades productivas, sino también por la ubicación de asentamientos.


Por su parte, los flujos representan las relaciones entre el territorio y las poblaciones, donde su construcción depende de las percepciones de las personas. Todos los flujos económicos son positivos porque las relaciones económicas –especialmente por los monocultivos– generan empleo y desarrollo económico. Sin embargo, ocasionan la destrucción de ecosistemas y daños irreversibles, sin prever que la oferta de los sistemas naturales tiene un límite5.


Por otro lado, la mayoría de los flujos ambientales son negativos, consecuencia de los conflictos ambientales: deforestación, contaminación del agua, inadecuado uso de suelo, falta de gobernanza y pérdida de la biodiversidad. No obstante, se observa un flujo positivo en el bosque nativo de la SNSM, donde algunas zonas cuentan con protección ambiental especial.


Los flujos sociales son negativos debido a la pobreza, el aumento de la ocupación de zonas no aptas y el desplazamiento forzado; en la Ciénaga, hubo 36.035 casos entre 2000 y 2008, y en Zona Bananera 38.454 casos entre 1997 y 2008 (Unidad para las Víctimas, 2019); los flujos positivos sociales obedecen a las posibilidades brindadas por las actividades económicas.


Los tres puntos focales diferenciados por signos negativos y positivos demuestran la generalidad de las dinámicas territoriales. Los puntos positivos tanto en la cuenca alta como cerca al municipio de Ciénaga se deben a que el único flujo positivo ambiental está en la SNSM; el punto focal negativo está en la cuenca media-baja, caracterizada por tener la mayoría de conflictos ambientales.


En estas zonas hay expansión de la frontera agrícola, ganadería e intervenciones severas por la extracción de los recursos naturales, lo cual ha impedido procesos de recuperación, ha afectado el recurso suelo y generado déficit hídrico.

Ante esta situación, la percepción de los actores que usan la cuenca es que las políticas no generan un equilibrio entre las actividades económicas y el cuidado del ambiente. Por eso es importante no solo establecer si los instrumentos de planeación y ordenamiento territorial son acordes con las realidades del territorio, sino también con la idiosincrasia de la población, lo cual se refleja en las relaciones socioecológicas, y por tanto influye en las decisiones de los actores para apropiarse de esta. Es decir, desde un análisis del territorio y sus dinámicas, se puede establecer el modelo de ordenamiento territorial y los determinantes que definen el Ordenamiento Ambiental Territorial.
 

Para consultar:

Niño-Lancheros, L. (23 de junio de 2020). Análisis del uso y manejo del territorio de la cuenca hidrográfica del río Frío (Magdalena) 1999-2019. Bogotá, Colombia.

 


1 WWF; Good Stuff International. (2015). Evaluación de riesgos y oportunidades de agua para las cuencas de los ríos Frío y Sevilla en “La Zona Bananera” Colombia. Zona Bananera.

2 Goebertus, J. (2008). Palma de aceite y desplazamiento forzado en Zona Bananera. Colombia Internacional, 67, 152-175.

3 Salas-Zapata, W., Ríos-Osorio, L. y Castillo, J. Á.-D. (2011). Bases conceptuales para una clasificación de los sistemas socioecológicos de la investigación en sostenibilidad. Revista Lasallista de Investigación, 8(2), 136-142.

4 Good Stuff International. (2019). Watercad 4 Action Cuenca Hidrográfica del Río Frío y Sevilla. Obtenido de http://data.goodstuffinternational.com/santamarta/

5 Ángel Maya, A. (1990). Perspectivas ambientales y alternativas al desarrollo. Revista de la Universidad Nacional (1994 -1992), Vol. 6. Núm. 23, 17-22.

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