Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
Una mirada a la nueva lista de medicamentos esenciales de la OMS

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la LME contiene los medicamentos necesarios para un sistema básico de atención en salud, e incluye aquellos más eficaces, seguros y con mejor relación costo-eficacia para enfermedades prioritarias en salud pública.

La Lista es un documento de orientación adoptado hoy por más de 150 países para ayudar a priorizar los medicamentos que deben estar disponibles y ser asequibles para todos los habitantes de un país.

En la actualización de la Lista –presentada hace dos semanas– se añadieron 23 medicamentos para pediatría, 28 para población adulta, y se agregaron nuevos usos para 26 productos ya existentes en la Lista, para un total de 460 artículos que se consideran esenciales para enfrentar los requerimientos en salud pública. Vale la pena recordar que cada país tiene necesidades diferentes, y por lo tanto no todos los medicamentos deben estar en todos los países.

En la lista figuran productos contra el cáncer, los accidentes cerebrovasculares, la artritis reumatoide y la enfermedad inflamatoria intestinal, para mencionar los tratamientos que se deben considerar como estándar.

Entre las inclusiones que más llaman la atención se pueden mencionar las siguientes:

  • Nuevos medicamentos para el tratamiento del cáncer, que se seleccionaron por presentar la mejor respuesta terapéutica. Es el caso, entre otros, de nivolumaby pembrolizumab, que han mostrado hasta un 50 % de tasas de supervivencia en personas con melanoma, un tipo de cáncer que hasta hace poco se consideraba incurable.
  • Antibióticos: la resistencia de las bacterias a los antibióticos, un tema de relevancia mundial en la agenda de la OMS, no podía pasar desapercibida. Se formularon algunas recomendaciones importantes en el manejo de este grupo terapéutico y además se incluyeron tres nuevos antibióticos para infecciones multirresistentes.
  • Anticoagulantes orales: como alternativa a la warfarina se incluyeron nuevos anticoagulantes orales –como dabigatrán y rivaroxabán, entre otros– utilizados para prevenir enfermedades tromboembólicas como accidente cerebrovascular, tromboembolismo pulmonar y trombosis venosa profunda, con el argumento de que no requieren seguimiento de sus niveles en sangre.
  • Productos biológicos y sus biosimilares para el tratamiento de la artritis reumatoidea, además de la carbetocina, una alternativa a la oxitocina (hormona para inducir el trabajo de parto o para las hemorragias posparto). Este análogo no requiere refrigeración, lo que se podría representar una ventaja.

Entre los medicamentos que no se incluyeron vale la pena destacar el metilfenidato, indicado para el tratamiento del síndrome de hiperactividad con déficit de atención, que no se incluyó porque su utilidad terapéutica aún sigue siendo dudosa.

Anticoagulantes discutibles

A pesar de los aspectos positivos subrayados, la nueva LME tiene varios puntos polémicos, entre ellos la inclusión de nuevos anticoagulantes orales, los cuales aparentemente tienen la ventaja de no requerir seguimiento con exámenes de laboratorio, lo que sí ocurre con la warfarina, que requiere un seguimiento al tiempo de coagulación del paciente.

En realidad, que algunos medicamentos no necesiten dicho seguimiento constituye una desventaja, pues todos los seres humanos no somos iguales. Si fuese así, no habría problema con una misma dosis para todos. Teniendo en cuenta que se trata de medicamentos que buscan prevenir un evento tromboembólico, es de vital importancia saber si la cantidad en la sangre es adecuada para evitar la ocurrencia de este desenlace.

Como no existe una forma de saber cuál es el valor en sangre, es difícil predecir si se encuentra en su nivel terapéutico o tóxico. Otra desventaja es que estos medicamentos no cuentan hoy con antídotos específicos en casos de sobreanticoagulación.

Los antídotos que se encuentran a disposición hoy todavía están en etapa de desarrollo y tienen precios muy elevados. Así, las hemorragias en algunos pacientes que empleen estos anticoagulantes pueden llegar a ser incontrolables.

A lo anterior hay que sumarle que los ensayos clínicos con los cuales se logró la aprobación de estos medicamentos no demostraron ser superiores a la warfarina, con el agravante de que esos estudios fueron de una muy discutida calidad.

Consideraciones para Colombia

El Cimun recalca que la adopción de esta lista no es obligatoria para los países miembros, es solo una sugerencia, ya que el perfil epidemiológico de cada país es diferente. Por ejemplo los antimaláricos, a pesar de estar incluidos en la LME, no son necesarios en los países europeos porque allí no existe esta enfermedad.

Vale la pena que los ciudadanos sepan que Colombia ha sido uno de los pocos países que ha incluido medicamentos nuevos que no están en la LME.

Otra cosa importante a la hora de analizar la reciente actualización de la LME son los precios de los medicamentos.

Colombia se ha caracterizado por tener un mercado desregulado de medicamentos, y aunque algunos de ellos pueden aportar algo más de valor terapéutico, los precios asignados por la industria farmacéutica son muy altos y ponen en riesgo la sostenibilidad financiera del sistema de salud.

Por último se debe mencionar que los medicamentos no son sinónimo de salud, por lo tanto la inversión económica debería estar enfocada en mejorar los determinantes sociales de la salud, como las condiciones de trabajo saludables, vías de comunicación adecuadas, agua potable, manejo apropiado de excretas, alimentación balanceada, explotación racional de los recursos naturales (producción animal y agricultura), entre otras que tendrían mayor impacto en la salud pública a un costo más bajo que el que pagamos hoy por medicamentos.

A propósito, preocupa ver cómo buena parte del presupuesto de la salud se destina a comprar medicamentos que se utilizan en el tratamiento de las personas enfermas. No quiero decir que estas personas no deban ser tratadas, sino que el Estado debe preocuparse más en evitar la enfermedad, ya que como dice el refrán: más vale prevenir que curar.

Relacionados

574,2417,29,1744,359,2109,2418

La atención a inmigrantes venezolanos portadores del virus, la ampliación del acceso a medicamentos y el impulso a respuestas alternativas e...

Desde junio de 2018 hasta hoy se han identificado 2.501 casos, que causaron 1.668 muertes en África. A diferencia de ocasiones anteriores, se ha...

A la luz de investigaciones científicas, académicos se oponen a la reactivación de las aspersiones aéreas con glifosato como estrategia principal de...

Con motivo de la polémica surgida por el supuesto aumento de los niveles de desnutrición de la población infantil en Bogotá, expertos analizan este y...

Aunque el proyecto de ley sobre etiquetado nutricional, que se hundió en el Congreso de la República, es necesario para contribuir a una Colombia más...

Consejo Editorial