Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
Medidas y proyecciones fiscales en medio del COVID-19 en Colombia

A propósito del ejercicio público y del poder en la toma de decisiones, no es posible abogar a favor de la reducción de la racionalidad a su forma instrumental1, ya que se enfrentan varios riesgos, como desconocer las circunstancias de vida y los problemas sobre quienes impacta una medida de política pública, además de ignorar el contexto social o institucional en el cual se aplica, reduciendo su legitimidad a una cuestión técnica, “sin prever los impactos sociales en las libertades relativas de los ciudadanos. Aún más, dado que se reconoce que la técnica tiene sus medios, fines e intereses”, como lo explica el investigador León Olivé.
 

Puedes leer: Líneas de defensa en el sistema financiero ante la pandemia.
 

Si se observan los efectos contractivos en el crecimiento de la economía, el aumento tanto de las necesidades sanitarias (capacidad hospitalaria, instrumentos e insumos) como del déficit fiscal, estas fueron experiencias generalizadas en la mayoría de los países de Latinoamérica. En el caso colombiano quedó al desnudo la amplia experiencia de la precariedad o inexistencia de mecanismos de protección social vinculados al trabajo, a la salud, a la actividad productiva, y particularmente mostró la fuerte capacidad de representación política de los acreedores financieros nacionales e internacionales en las decisiones de política pública. Particularmente porque “el financiamiento a través de la deuda fortaleció el poder de los acreedores, embargando el futuro productivo del país por la fuerte capacidad de lobby financiero en pro de sus intereses”2.
 

Las medidas de política pública del Gobierno nacional en el marco de la propagación del COVID-19 ponen en relieve los acuerdos o compromisos institucionales que guían la coordinación de las entidades públicas: una política pública que se orientó a contener la caída de las rentabilidades del sector financiero y, aún más, a asegurar su crecimiento hasta 20313, conforme se expresa en el documento de Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) de 2020.

Dicho documento, presentado por el Gobierno nacional, se puede entender como un primer balance posible de las medidas de contención del COVID-19 y también como una proyección de las serias implicaciones de las proyecciones fiscales para los próximos diez años, lo cual es de vital importancia dado que en el corto plazo marca la hoja de ruta de la discusión del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2021.
 

En este escenario fiscal llama la atención la disposición por planes de salvamento a la banca por encima de la inminente quiebra de los sectores reales de la economía, esto teniendo en cuenta que la estructura económica de Colombia se basa en las economías populares, totalmente excluidas de las medidas y las políticas, marginalmente aliviadas con transferencias monetarias precarias, que no les permite adquirir cestas básicas de consumo de subsistencia para hacerle frente a la cuarentena en casa.
 

Te puede interesar: ¿Ley de “borrón y cuenta nueva” para los morosos ayudaría a recuperar la economía?.


Los escenarios planteados en el documento de MFMP-2020 dejan un camino lleno de dudas sobre las proyecciones de reactivación de la economía nacional y de sus principales socios comerciales, pues, como lo han dicho varios académicos4, no es posible ver la situación actual del país desde una recuperación estricta en V de la economía, en la cual se pasa de un crecimiento de 3,3 % del PIB en 2019 a una caída del -5,5 % en 2020, y como en un acto de fe, se pasará al 6,6 % de crecimiento en 2021.


Además se proyecta la posible transferencia de activos públicos a agentes privados (mediante privatizaciones en el marco del Decreto 811 de 2020), o planes de salvamento (inyección de liquidez adicionales), y aún de la reducción del gasto público social en detrimento de la mayoría de la sociedad y de los sectores económicos clave como la agricultura y la manufactura, con especial énfasis en los pequeños y medianos empresarios.


Así mismo, se prevé una potencial reforma tributaria y un ajuste de las transferencias a los entes territoriales. Esta política de recuperación económica no se basa en una reforma tributaria dirigida hacia sectores improductivos y rentistas ligados a la especulación financiera, sino hacia sectores productivos (agricultura, industria) y hacia los hogares pobres o en riesgo de caer en la pobreza.


Por esto es necesario promover la discusión sobre los mecanismos existentes en la democracia en Colombia, a fin de proteger la calidad de vida en los sectores populares, y en particular de los trabajadores de las economías rurales y urbanas. Es casi un imperativo categórico, en términos kantianos, debatir sobre el fortalecimiento de mecanismos de protección social que cubran no solo a aquellos individuos que por efecto de ser propietarios o estar empleados puedan acceder –vía mercado– a mecanismos de protección en el acceso a salud, a una dieta balanceada, al desarrollo productivo o profesional vía educación y a garantías de empleo, entre otras.


Puedes ver: ¿En qué consiste el programa de apoyo al empleo formal?.


Lo que se trata de superar es lo que el sociólogo francés Robert Castel denomina como una “modernidad liberal restringida”5 en la cual los beneficios de la comunidad política (Estado) se restringen solo a aquellas personas que pueden derivar privilegios de la posesión de derechos de propiedad (territorial, profesional, deuda pública).
 

En este sentido, en Colombia es necesario generar mecanismos de protección social para la mayor parte de los individuos de la sociedad, a través de la consolidación del Estado social de derecho efectivo y de la concesión de protecciones fuertes a los trabajadores de la economía popular, los cuales son más del 60 % de la población económicamente activa. Esto a partir del reconocimiento del estatus social de sus prácticas productivas y reproductivas, y del fortalecimiento de la agricultura campesina, familiar y comunitaria, la pesca artesanal y la producción agroalimentaria nacional, con especial énfasis en el pequeño productor que, como lo enfatiza el profesor Albert Berry6, es una opción viable para el desarrollo y la gestión del territorio.


Bajo este contexto, se resalta la necesidad de promover un Estado en su rol social que opere esencialmente como un reductor de riesgos, por intermediación de las obligaciones que impone y garantiza la ley.

 


1 Como lo propone el filósofo estadounidense John Forester, “si tratamos la racionalidad como un problema puramente técnico, como un problema de cálculo instrumental”. Forester, J. (1993). Critical Theory, Public Police and Planning Practice. Toward a Critical Pragmatism. State University of New York Press, Albany, 1.

2 Lazzarato, M. (2013). La fábrica del hombre endeudado: Ensayos sobre la condición neoliberal. Buenos Aires: Amorrortu.

3 Ver: Ministerio de Hacienda y Crédito Público, 2020, en el documento Marco Fiscal de Mediano Plazo-2020.

4 Para ampliar con más detalle ver “Ilusionismo fiscal”, de Jorge Iván González, 3 de julio de 2020 en: https://www.larepublica.co/analisis/jorge-ivan-gonzalez-506394/ilusionismo-fiscal-3026173

5 Castel, R. (2004). La inseguridad social. ¿Qué es estar protegido? Buenos Aires: Manantial.

6 Para Berry (2013), en el mundo en desarrollo, la pequeña agricultura familiar se conoce por su uso intensivo de la mano de obra. Menos conocido, pero más importante, es el hecho de que típicamente produce más valor por hectárea que la agricultura grande, la llamada “relación inversa” entre el tamaño de la unidad productora y la productividad promedio de la tierra. Esta relación ha sido observada y comprobada en muchísimos países y está aceptada por los expertos como un “hecho estilizado” del desarrollo económico.

Relacionados

3833,3047,3834,3835

Un análisis encendió la alerta sobre el COVID-19 al referirse a él como una “sindemia” y no como una pandemia. El profesor Juan Carlos Eslava, del...

A few days ago, the prestigious journal medical The Lancet published an editorial with a controversial header “COVID-19 is not a pandemic” 1. Beyond...

El reporte más reciente del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) mostró que durante la pandemia por el COVID-19 una cuarta parte...

Hace pocos días la prestigiosa revista The Lancet publicó un comentario editorial con el provocador título de “COVID-19 no es una pandemia”1. Más allá...

The capital of the Province of Amazonas has close to 50,000 inhabitants and 100,000 visitors a year and has the intention of turning into a national...

Consejo Editorial