Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
Ley de Víctimas: resultados muy precarios

Entre 2012 y 2019 más de 8 millones de personas quedaron incluidas en el Registro Único de Víctimas.

Para responder a sus demandas, la Ley de Víctimas, sancionada en 2011, creó más de 200 puntos de atención distribuidos en 32 centros regionales.

“Sin embargo lo que se ha hecho allí sobre la restitución de tierras no corresponde con las peticiones de las víctimas”, según Carlos Medina Gallego, profesor de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia.

En el mismo sentido, José Antequera, activista y defensor de derechos humanos, planteó que el actual Gobierno ha querido poner obstáculos a los programas e iniciativas que buscan que se cumpla con lo establecido en la Ley de Víctimas y en otros mecanismos de reparación.

Al programa también fueron invitados Ramón Alberto Rodríguez Andrade, director de la Unidad de Víctimas, y Darío Acevedo, director del Centro Nacional de Memoria Histórica.

El programa completo se puede escuchar en este enlace:

Sobre el tema, también le puede interesar:

Relacionados

2416,51,53,1989,2031,57,329,796

Así lo manifestó el profesor Marco Romero, en el programaLa Paz en Foco, al explicar qué significa que Colombia sea el país que más víctimas tiene en...

A la luz de investigaciones científicas, académicos se oponen a la reactivación de las aspersiones aéreas con glifosato como estrategia principal de...

El Centro de Memoria Histórica ha registrado 15.076 agresiones sexuales en el marco del conflicto, entre 1958 y 2016. Acá un propuesta para reparar y...

Después de realizar una lectura comparada sobre lo que se ha hecho en materia de derechos de la niñez en nueve comisiones de la verdad –Argentina,...

Según cifras de la Alcaldía de Medellín, entre 1983 y 1994 la violencia narcoterrorista de los carteles de la droga dejó 46.612 víctimas. A ellas...

Consejo Editorial