Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
Las rocas más antiguas del país están en la Amazonia

La Amazonia –ubicada al noroeste del Cratón Amazónico, remanente de un continente antiguo que hoy forma el núcleo de Sudamérica– es una de las zonas menos pobladas y estudiadas de todo el territorio colombiano; de hecho, una gran parte del conocimiento geológico es el resultado de investigaciones realizadas especialmente en Brasil.
 

Allí se revela una historia compleja de rocas que durante el Proterozoico (periodo de tiempo geológico desde hace 2.500 hasta hace 542 millones de años) sufrieron diferentes fases de extensión y compresión, formación de montañas (orogénesis), erosión, sedimentación, metamorfismo (cambios en su estructura) y procesos por medio del cual se fusionan material sólido disperso, agua y gases, conformando una masa o magma (magmatismo).
 

En Colombia estos también comprenden una amplia variación de edades, composiciones y “texturas”, que iniciaron con rocas pertenecientes a la etapa más larga de la Historia de la Tierra (precámbricas metamórficas e ígneas) como granitos calcoalcalinos, cuarcitas, gneises cuarzosos, neises cuarzo-feldespáticos, granitos intraplaca, sienitas nefelínicas, diques diabásicos y gabros.
 

Puedes leer: ¿Por qué está temblando tanto?.
 

Entre los factores que explican el desconocimiento geológico de la zona se encuentran la vegetación selvática en un clima tropical donde las constantes lluvias cubren una gran parte de las rocas originales; la escasa presencia de asentamientos humanos; el difícil acceso agravado por el conflicto armado, y una casi inexistente red vial, ya que el transporte fluvial es el medio de transporte más común.


Dado que la zona contiene rocas muy antiguas, pero difíciles de distinguir a simple vista, una investigación adelantada por geólogos de la UNAL buscaba identificar cómo fue su evolución y conformación hace millones de años.


Amed Bonilla Pérez, doctor en Geociencias de la Facultad de Ciencias de la UNAL e integrante del Grupo de Estudios en Geología Económica y Mineralogía Aplicada (Gegema), señala que los resultados obtenidos permiten refinar la reconstrucción, el origen y la evolución de rocas de este sector del Cratón Amazónico, lo que no solo representa un valioso aporte tanto en el conocimiento de un área de gran interés como en la comprensión de los procesos que originaron mineralizaciones de oro, tantalio, niobio, estaño y wolframio, entre otros, que pueden brindar nuevas herramientas para una exploración más efectiva de otras áreas en la extensa Amazonia colombiana.
 

A lo largo del río


Uno de los retos del estudio era recorrer la mayor área posible y recoger la mayor cantidad de rocas a lo largo del trayecto, en especial en las márgenes de los ríos. Durante la travesía pasaron, entre otros sitios, por San José del Guaviare, el río Guainía, el río Vaupés (en Mitú), la serranía Naquén, el raudal del Jirijirimo y los cerros de Mavicure.


El investigador Bonilla relata: “de la gran cantidad de rocas que recolectamos, cada una tiene texturas o formas propias que contienen una gran variedad de información sobre cómo se formaron; desde la geología cada una de ellas tiene una particularidad que nos permite contar su historia”.


En una primera etapa las rocas se llevaron a estaciones de campo para marcarlas y fotografiarlas; después se tomó un mínimo de entre 1 y 2 kilogramos de muestra hasta sumar 400 kg que se trasladaron a Bogotá para continuar con su estudio.


Te puede interesar: Las presas de desechos mineros no deben escatimar en seguridad.
 

Una vez en laboratorio, cada trocito de roca se sometió a muchos procesos de auscultación imperceptible al ojo humano. Por ejemplo, en ella se realizó petrografía (estudio bajo microscopio) para conocer los minerales que las componen, análisis químico que indica las condiciones de formación, y para obtener las edades a las que se formaron o salieron desde partes internas de la Tierra a la superficie, se utilizaron los minerales circón y apatito.
 

Rocas con valor científico


En geología, las rocas se clasifican en tres grandes grupos: ígneas, metamórficas y sedimentarias. Cada una de ellas tiene un origen muy diferente y existen en todo el mundo, pero aquellas que están en la Amazonia tienen un valor científico muy importante, ya que son un fragmento del planeta muy antiguo y muy difícil de encontrar, debido a que con el paso del tiempo ellas se transforman o destruyen.

Dentro de las rocas metamórficas encontradas están las migmatitas y gneises, que se formaron a muy altas presiones y temperaturas; sus edades oscilan entre los 1.800 y 1.850 millones de años, especialmente las halladas en el río Guainía, consideradas las más antiguas de Colombia. Del grupo de las ígneas se encontraron granitos con edades entre 1.300 y 1.800 millones de años en toda el área explorada, que generalmente forman cerros como los de Mavicure. De las sedimentarias se identificaron areniscas y lodolitas transformadas a presiones y temperaturas bajas en la serranía Naquén, Caranacoa, con edades de 1.600 millones de años y conglomerados en el raudal del Jirijirimo.


Con respecto al valor económico, generalmente está limitado a la existencia de algún mineral que tenga alto precio y que se haya concentrado en algunas localidades de la zona, o podrían ser utilizadas como materiales de construcción, por lo que su valor se basa en sus formas y calidades especiales. Las rocas halladas no tendrían un valor económico significativo para hacer minería de ellas, debido a que los costos de extracción y transporte son elevados, teniendo en cuenta las dificultades de acceder a los sitios donde fueron halladas.


Puedes leer: El pliosaurio más grande del mundo está en Sáchica.
 

Según el profesor Thomas Cramer, director del g Gegema y de la tesis doctoral de Amed Bonilla, entre los restos de cordilleras que existieron hace miles de millones de años en ese territorio se encuentran rocas graníticas (rocas ígneas plutónicas formada por el enfriamiento lento de un magma –fundido silicático– a grandes profundidades de la corteza terrestre), que gracias a su antigüedad son diferente a rocas similares más jóvenes.
 

Así, por ejemplo, en esta zona se encuentran minerales estratégicos o críticos, gracias a procesos geoquímicos y mineralógicos que no se dan en las rocas más jóvenes, y de los cuales hay pocos en el mundo.


“La investigación del doctor Bonilla forma parte de un trabajo más extenso que hicimos desde el Gegema, y que solo fue posible con el apoyo interdisciplinario de varias personas e instituciones, que esperamos nos permitan continuar con otros proyectos”, señala el profesor Cramer.


El trabajo se consolida como una oportunidad para nuevos descubrimientos en términos geológicos, que no solo son útiles para la extracción de minerales estratégicos, sino también para conocer y proteger la naturaleza y el potencial del territorio colombiano, y también para que las comunidades conozcan más sobre su entorno y cómo pueden aprovechar los minerales para su beneficio.

Relacionados

3748,3749,1,3750

La planta de origen y uso ancestral en la Amazonia colombiana ha tenido desarrollos diferentes tanto en el país como en Brasil y Perú. De la mano de...

Las telecomunicaciones estudian, diseñan, desarrollan y explotan los sistemas que permiten las comunicaciones a distancia, y con la ayuda de la...

Al ser compartida por nueve países, la Amazonia es una zona que se encuentra en medio de varios mandos entre los que están los Gobiernos, los tratados...

La expansión de los conflictos agrarios y de la desigualdad territorial es el resultado de una precaria modernización en la que los megaproyectos...

Resolver la gobernanza local, implementar políticas públicas para frenar la deforestación y prevenir incendios, y gestionar la solución pacífica de...

Consejo Editorial