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Las mujeres rurales y el proceso de empoderamiento de las tierras

¿Qué se requiere para que la mujer campesina tenga derechos sobre esos hogares? De esta pregunta partió la investigadora Paola Andrea Parada Portilla, magíster en Ciencias Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).
 

“Quise determinar cuál era el rol de los derechos de propiedad sobre la tierra en conjunción con la asociatividad en el empoderamiento socioeconómico de las mujeres en los municipios de Villapinzón y La Calera, en Cundinamarca”, señaló la investigadora.
 

Para lograrlo se basó en un estudio de casos comparativos sobre la situación de las mujeres en cuatro escenarios: la vulnerabilidad rural, acceso y uso privado de la tierra, asociativismo sin propiedad y fortaleza institucional rural.
 

En su estudio incluyó además una colección de datos de los municipios para caracterizar mejor a las participantes. A esto le sumó 20 entrevistas semiestructuradas, es decir con preguntas abiertas y cerradas. Específicamente trabajó con dos organizaciones: la Asociación de Productores Agropecuarios de La Calera (APAC) y la Asociación de Mujeres de Villapinzón (ASOMUVILLA).
 

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Derechos de propiedad sobre las tierras


El derecho es tener la posibilidad de ejecutar diversas acciones sobre los predios, amparadas bajo la institucionalidad política vigente. En Colombia esto significa tener una escritura, sentencia o resolución y un registro ante la Oficina de Instrumentos Públicos.
 

En la investigación la autora distingue tres clases:
 

  • Derechos de propiedad débiles y fuertes, pues en el contexto rural la propiedad no está enteramente definida en esta formalización jurídica.
     
  • Asociatividad: es la acción colectiva de base comunitaria que ocurre frecuente y espontáneamente en los espacio rurales en torno a la gestión de recursos, comercialización de alimentos, o participación política. Está directamente relacionada con el capital social porque es lo que deriva de la confianza y cooperación que existe en esas relaciones que se dan en la acción colectiva.
     
  • Empoderamiento: el desarrollo de una vida o capacidad para tomar decisiones que desafían relaciones de poder establecidas. Se da en el tiempo e involucra una relación entre agencia, medios y resultados.


La investigación se realizó entre febrero y abril de 2019 en Villapinzón y La Calera, porque allí la investigadora logró tener enlaces con asociaciones y además por la cercanía con Bogotá era posible seguir con el estudio durante la pandemia.
 

Los resultados


Tras codificar todo el material recaudado, la investigadora encontró categorías que estaban alineadas con ejes temáticos que ella había previsto y otros que complementaron lo propuesto, como por ejemplo acceso a tierra, empoderamiento, capital social, acción colectiva y de identidad campesina y familia.
 

Aunque esta última se relaciona con la identidad y como canal de transmisión de conocimientos campesinos, esta categoría determinaba muchas de las decisiones de vida de las mujeres.
 

En total se codificaron 636 referencias extraídas de las transcripciones de las entrevistas.


En cuanto a la identidad campesina, la investigadora Parada destaca que es importante ver que esa identidad se mantiene a pesar de que no necesariamente se esté viviendo o trabajando en el campo: “esa es una identidad más bien definida en relación con el arraigo al territorio, la preocupación y reproducción del modo de vida campesino, la convivencia familiar que se da intraveredalmente, el manejo de recursos comunes y que pasa por muchos más ámbitos que la productividad”.
 

Respecto a la acción colectiva, el 50 % de las mujeres forman parte de estas dos asociaciones, a las que se suman para tener alternativas productivas, una búsqueda de autonomía económica y espacios de socialización distintos a las veredas. Quienes no forman parte ahora es porque tuvieron alguna vez una mala experiencia y se habían arrepentido de seguir con el proceso en una asociación.
 

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“Muchas de ellas encontraron que esta experiencia asociativa cumple con las expectativas que ellas tenían y otras que no tenían previstas, como las herramientas que brinda para ejercer derechos como mujeres, además de experiencias para pensar el campo desde otras perspectivas”, señala la investigadora Parada, quien con esta información también logró trabajar el componente del empoderamiento, una categoría clave en su estudio.

El empoderamiento en mujeres rurales


Al principio de cada entrevista, la investigadora les pidió a las mujeres una definición de “emprendimiento”, a lo cual ellas respondieron que lo relacionaban con las expectativas del trabajo de campo, tener cualidades y capacidad para saber desenvolverse, hacerse cargo de una finca, sacar adelante a los hijos, no permitir que los hombres ordenen qué hacer, saber negociar con ellos, ser líderes de un hogar y de una comunidad.
 

“En general, en todos los casos estuvieron atados con el cumplimiento de su rol de madre. Estas decisiones fueron asociarse, salir de las fincas, buscar ingresos adicionales, tener proyectos de estudios propios o fomentar el de los hijos”, sostiene la magíster Parada.
 

En cuanto al acceso a tierra, la investigadora identificó que la mayoría de las mujeres entrevistadas tuvieron este acceso por herencia o por matrimonio: “ahí es donde la esfera familiar es muy importante; además reconocen que el acceso a tierra es central en sus planes de vida y en su concepción de bienestar, pues les permite reproducir un modo de vida particular, cuidar de los suyos y, en últimas, ser felices”.
 

Así, la investigadora concluye que el empoderamiento es una habilidad clave no solo por los beneficios que puede desencadenar en la comunidad, sino también porque contribuye a mejorar la calidad de vida de estas mujeres, habilitando rangos de oportunidades para desarrollar proyectos de vida propios y satisfactorios.
 

“En el contexto de su investigación en Cundinamarca este es un proceso claramente influido por el rol de la maternidad y por el saber práctico campesino. Para el caso de fortaleza institucional rural, acceso y uso privado de la tierra y asociativismo sin propiedad, casi todas las entrevistas relatan cómo esas decisiones están muy relacionadas con rupturas amorosas, le nacimiento de un hijo, la idea de un proyecto propio o de los hijos, o que los esposos se van a otra parte a trabajar”, señala la investigadora.
 

Por último, agrega que en casi todos los casos esas decisiones involucraron cambios a largo plazo que terminaron por transformar la vida de estas mujeres y ellas mismas lo reconocen, pues el autorreconocimiento forma parte del proceso.

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