Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
    Indígenas conviven con las inundaciones del río Amazonas

Para el resguardo indígena La Playa –ubicado en la terraza inundable del río Amazonas– el segundo semestre del año se considera como la época de verano, o menor nivel de las aguas, ya que por estos meses es posible entrar hasta la comunidad caminando sin problemas. Sin embargo en el primer semestre, hasta mayo, cuando el río alcanza sus niveles máximos de inundación, la única forma de llegar es en canoa.

Gloria Yaneth Ahunari, habitante del resguardo y portavoz (curaca) durante cuatro años de la comunidad ante las instituciones, afirma que esta situación no es un problema para ellos: “en esta época de invierno, o de niveles altos de agua, estamos acostumbrados a movilizarnos en embarcaciones; forma parte de nuestra rutina, sabemos que debemos hacer las casas altas y tenemos claro cómo manejar nuestras actividades del día a día”.

Esta situación también es entendida, e incluso aprovechada, por las otras seis comunidades indígenas:

  • La Milagrosa
  • San Sebastián
  • El Castañal
  • San Antonio de Los Lagos
  • San Pedro
  • San Juan

Todas viven en el sistema lagunar Yahuarcaca, compuesto de 21 lagos, el cual les permite a las comunidades mantener una importante actividad pesquera para su sustento.

A pesar de este beneficio, la cercanía a los afluentes también trae consigo la responsabilidad de su conservación –para habitantes y entidades gubernamentales–, que se debe considerar en los planes de ordenamiento del territorio.

Con este propósito, la Universidad Nacional de Colombia (UN) Sede Amazonia firmó un convenio con Corpoamazonia para acotar la ronda hídrica de la quebrada Yahuarcaca, lo que significa definir cuál debe ser el área paralela a los cauces susceptible de protección para mantener los servicios ecosistémicos y el recurso hídrico para las comunidades.

El profesor Santiago Roberto Duque, director del proyecto por parte de la UN, explica que en el Código nacional de recursos naturales y de protección al medio ambiente de 1974 se definió por primera vez que una ronda hídrica debía ser una franja de hasta 30 metros de ancho, a lado y lado del sistema hídrico; sin embargo esta medida estática no asegura la protección real de los afluentes.

Este incluye el acotamiento del río Mulato en el municipio de Mocoa (Putumayo) y el río Hacha en el municipio de Florencia (Caquetá)

“A partir de 2010 se establece que las corporaciones autónomas regionales deben ser las encargadas de definir las rondas hídricas en sus áreas de jurisdicción, ya que cada sistema necesitará de una ronda específica para asegurar su protección, restauración e integralidad”, detalla

Se trata de un ejercicio piloto; de hecho es la primera experiencia de la región amazónica en la que se habla del acotamiento de la ronda hídrica, una metodología novedosa en términos técnicos, sociales y científicos, por lo que existe gran expectativa para replicar este proyecto en otros sistemas hídricos de la zona.

Se trata de un ejercicio piloto; de hecho es la primera experiencia de la región amazónica en la que se habla del acotamiento de la ronda hídrica, una metodología novedosa en términos técnicos, sociales y científicos.

Claudia Juliana Dulcey, coordinadora técnica del proyecto, explica que para la quebrada Yahuarcaca se llevó a cabo una caracterización físico-biótica que consta de cuatro componentes: geomorfológico, hidrológico, hidráulico y ecosistémico, “esto consiste en unir el suelo, el agua y la vegetación circundante para tener una evaluación integral y definir la franja que debe ser protegida”, precisa.

Para ello se tuvo en cuenta la llanura aluvial, que se refiere a las zonas que pueden inundarse ante el crecimiento de las aguas; el cauce permanente; los tiempos de recurrencia –cuánto tiempo tarda el río en subir o bajar su caudal–; la altura y el diámetro de los árboles de mayor importancia y, según las condiciones físicas de transporte de agua y de sedimentos, se hizo una modelación para estimar hasta dónde podrían llegar los caudales, entre otros aspectos.

Las comunidades y la ronda hídrica

Al definir la franja alrededor de la quebrada que deber ser protegida, se encontró que las comunidades de La Milagrosa y La Playa tienen respectivamente el 97,4 % y el 94,6 % de su territorio dentro de la ronda hídrica, es decir que forman parte de la zona que se debe conservar para el buen funcionamiento del sistema de lagos. A estas comunidades le sigue:

  • San Sebastián, con el 81,5 %
  • El Castañal con 87,1 %
  • San Pedro con 67,4 %
  • San Antonio de Los Lagos con 22,7 %
  • San Juan con el 31,2 %.

Los conocimientos indígenas también fueron fundamentales en el análisis, ya que los habitantes son quienes mejor conocen el territorio y tienen una trayectoria familiar de más de un siglo que les permite dar cuenta de la historia de las comunidades: cómo se han constituido a lo largo del tiempo, cómo ha cambiado el territorio y qué beneficios perciben del medioambiente.

Así mismo se realizó una caracterización socioeconómica de la vida en los hogares, y entre el equipo técnico de la UN y las comunidades construyeron mapas para ubicar las zonas de pesca, de chagras y las áreas de vivienda. Además se hizo un análisis predial, ya que el 60 % de la información estaba desactualizada, y se encontró que hay 124 lotes y 513 construcciones.

La información arrojada evidencia que la mayoría de las comunidades usa adecuadamente el recurso hídrico; sin embargo se han identificado problemáticas como la contaminación por disposición inadecuada de los residuos, la expansión no ordenada del territorio y la falta de este por el aumento de la población.

Información esencial para planes de ordenamiento del territorio

Después de definir la ronda hídrica esta deber ser integrada como un determinante ambiental, es decir como una norma de obligatorio cumplimiento que se debe incluir en el Plan Básico del Ordenamiento Municipal de Leticia.

Los ingenieros Yudy Andrea Álvarez y Camilo Otaya Díaz, quienes forman parte del apoyo a la supervisión del proyecto por parte de Corpoamazonia, explican que los resultados del trabajo adelantado por la UN se convierten en una herramienta para que las comunidades étnicas y campesinas se empoderen de su territorio para impulsar el desarrollo: “además se ha adelantado un ejercicio con concejales y coordinadores de gestión del riego municipal y departamental, porque el acotamiento de las rondas también ayudará a gestionar el riesgo”, agregan.

De igual manera, los resultados ya fueron socializados con las comunidades y los actores públicos y privados, con el fin de que se trabaje en equipo entre las instituciones del Estado y los habitantes de los resguardos.

Al respecto, el profesor Duque destaca que “si bien se necesita conservar las zonas aledañas a la quebrada Yahuarcaca, es una realidad que las comunidades están allí, tienen una tradición y sus conocimientos también pueden aportar en la búsqueda de alternativas adecuadas para la conservación, porque son personas que saben vivir con la naturaleza cambiante del país”.

Relacionados

95,96,97,98,99,100,101,102
No hay noticias disponibles.