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Gases lacrimógenos: ¿qué son y cuáles son las consecuencias de estar expuesto a ellos?

Los gases lacrimógenos son un tipo de arma química cuyos agentes se dispersan fácilmente en el aire y tienen elevada capacidad de reaccionar con membranas mucosas húmedas y generar una irritación aguda que dificulta la visibilidad y la respiración; por esas condiciones se han usado históricamente para controlar disturbios.


“Estos se encuentran como componentes de dispositivos tipo granada o proyectil, y en su interior traen el agente químico en polvo y una mezcla pirotécnica que al ser lanzada libera una nube de químico y facilita su dispersión como aerosol”, destaca el profesor Combariza.


El gas más usado para la dispersión de personas en escenarios de disturbio es el clorobenzilideno malononitrilo (CS), el cual es menos tóxico que el cloroacetofenona (CN) y el oleorresina capsicum (OC), o gas pimienta, el cual es una mezcla de diferentes compuestos extraídos del ají, entre los cuales la capsaicina es el mayor ingrediente activo.


La composición de los dispositivos pirotécnicos del CS es: 45 % del agente, CS, 30 % de clorato de potasio, 14 % de resinas epóxicas, 7 % de anhídrido maleico.


La duración del efecto de estos agentes es variable según la cantidad a la que se haya estado expuesto, y puede variar entre 10 a 30 minutos hasta una hora.


Exponerse a gases lacrimógenos origina efectos instantáneos como:

- sensación de dolor o irritación ocular, nasal, bucal, respiratorio y dérmico,

- espasmo de los párpados y sensación de quemadura ocular,

- al inhalarlo se presenta tos, asfixia, salivación y producción de lágrimas,

- en la piel puede originar rasquiña, enrojecimiento, ampollas o desencadenar dermatitis alérgica.


“No hay que desconocer que este tipo de productos también puede incrementar el riesgo de exacerbación de alteraciones en personas con problemas respiratorios, cutáneos o cardiovasculares de base”, concluye el académico.

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