Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
Ecosistemas marinos, alternativa para controlar el incremento de CO2

Mientras mandatarios como el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, niegan la existencia del cambio climático global para evitar que su país disminuya la emisión de gases de efecto invernadero, en el mundo entero se viven las consecuencias del calentamiento global y diferentes modelos pronostican serios impactos en el futuro cercano.

En un análisis de efectos del cambio climático en las costas de América Latina y el Caribe, la Cepal destacó las siguientes consecuencias:

  • Inundaciones costeras.
  • Erosión de playas.
  • Impacto en obras marítimas.
  • Blanqueamiento coralino.
  • Pérdida de biodiversidad.

Cada uno de estos efectos puede tener graves repercusiones, en especial en los territorios insulares del Caribe, cuya economía se basa fundamentalmente en el turismo de playa, sol y mar.

La disminución considerable de emisiones de gases de efecto invernadero sería, sin duda, la estrategia para hacerle frente al cambio climático. Aunque la respuesta no sería inmediata –dado el tiempo de permanencia del CO2 en la atmósfera–, en el mediano plazo se frenaría el aumento de la temperatura del planeta.

Sin embargo, teniendo en cuenta las implicaciones económicas de la reducción de esos gases, la decisión implica voluntad política y social, que parece lejana por parte de los países que más contaminan.

La retención de carbono es muy superior. Eso se debe a que los suelos de los humedales permanecen con bajas o nulas concentraciones de oxígeno por su permanente saturación de agua, lo cual limita la oxidación del carbono y su consecuente liberación a la atmósfera, propiciando así su almacenamiento en el tiempo.

Por lo tanto se requiere explorar con mayor intensidad la utilización de energías alternativas, además de fortalecer la protección de humedales marino-costeros, como manglares y praderas de pastos marinos y macroalgas, en los que se ha comprobado alta capacidad para fijar CO2, convertirlo en carbono orgánico y almacenarlo por largos periodos de tiempo.

Aunque la cobertura mundial de humedales costeros es inferior a la de los bosques tropicales, boreales y templados, la retención de carbono es muy superior. Eso se debe a que los suelos de los humedales permanecen con bajas o nulas concentraciones de oxígeno por su permanente saturación de agua, lo cual limita la oxidación del carbono y su consecuente liberación a la atmósfera, propiciando así su almacenamiento en el tiempo.

Según estimaciones a escala global, los contenidos de carbono en ecosistemas costeros están entre 18 y 1.713  gramos de carbono por metro cuadrado (g C m-2) , mientras en ecosistemas terrestres los valores oscilan entre 0,7 y 13,1 g C m-2.

Las virtudes del carbono azul

El carbono almacenado por los humedales costeros se ha denominado “carbono azul” y su tiempo de renovación es muy inferior al acumulado por sumideros de tierra firme. Esto significa que mientras el almacenamiento de carbono en estos ecosistemas puede ser de años o décadas, el carbono azul puede acumular por más de 3.000 años, como ha sido demostrado al norte de Nueva Inglaterra y en manglares de Belice.

Los manglares son ecosistemas altamente productivos que ofrecen importantes servicios como:

  • Ser sumideros de carbono.
  • Proveer hábitat a numerosas especies de importancia ecológica, comercial y en peligro de extinción.
  • Reciclar nutrientes.
  • Ser trampas de sedimento.
  • Regular la calidad del agua de ecosistemas adyacentes.
  • Regular el clima local.
  • Producir fibras.
  • Controlar la erosión.
  • Brindar protección contra tormentas, marejadas y tsunamis.

Por su parte, las praderas de pastos marinos ocupan entre 300.000 y 600.000 km2, equivalentes a menos del 0,2 % del área de los océanos. Están compuestas por organismos que realizan fotosíntesis como las fanerógamas marinas, microalgas, macroalgas y cianobacterias.

Son consideradas ecosistemas estratégicos debido a los servicios que proveen: estabilizan y mantienen el sustrato aún durante huracanes y tempestades tropicales; presentan alta tasa de crecimiento; sus hojas reducen la velocidad de las corrientes marinas y las olas, lo cual promueve la sedimentación e inhibe la resuspensión de materia orgánica e inorgánica que mejora la calidad del agua; sirven de refugio para animales juveniles y adultos, residentes y transitorios, muchos de importancia comercial.

Los datos disponibles de secuestro y almacenamiento de carbono en ecosistemas costeros corresponden principalmente a manglares y han demostrado que pueden capturar hasta el 1 % de las emisiones de carbono en el mundo.

Algunos autores afirman que las reservas de carbono de los manglares son de las más grandes que se han encontrado en cualquier tipo de bosque, incluso de selvas tropicales. Así mismo se estima que los pastos marinos y macroalgas fijan entre 4,2 x 1015 y 8,4 x 1015 gramos de carbono al año, aproximadamente el 20 % de la incorporación total anual de carbono en el océano.

Las praderas de pastos marinos y macroalgas también pueden actuar como depósito de carbono proveniente de ecosistemas cercanos, mediante la retención de expulsiones de peces o del depósito de sedimentos transportados desde otros ecosistemas como los arrecifes coralinos y los manglares.

Intervención de los humedales

A pesar de la importancia y del valor de estos ecosistemas, los humedales costeros han sido fuertemente intervenidos por proyectos de infraestructura vial, urbanización, construcción de puertos y desarrollos turísticos y acuícolas.

Se estima que los dragados, las actividades turísticas y las descargas de aguas residuales han causado la pérdida del 29 % de las praderas de pastos marinos del mundo y que, en la actualidad, la tasa de pérdida asciende al 7 % por año, una de las más altas registrada. Si se asume que todo el carbono orgánico de la biomasa de pasto y del primer metro de suelo fuera remineralizado, la tasa de detrimento de estos humedales podría liberar 299 tera de gramos de carbono (Tg C), (1Tg = 1012g), al año.

Se calcula que en los últimos 50 años la cobertura de manglar se ha reducido entre 30 % y 50 %. Ante esta realidad, su manejo ha tomado gran relevancia con miras a su protección y uso sostenible.

Aunque los manglares representan solo el 0,7 % del área forestal tropical y el 0,4 % global, la pérdida de coberturas de manglar, además de disminuir o acabar con los servicios ecosistémicos que brindan, genera emisiones entre 0,02 y 12 PG (millones de toneladas) de carbono por año (112-392 megagramos de carbono por hectárea de bosque perdido), equivalentes al 10 % de las emisiones derivadas de la deforestación del mundo.

Los proyectos de rehabilitación de humedales costeros deberían incluir dentro de los indicadores de éxito su capacidad para servir como sumidero de carbono.

En un estudio desarrollado en la Reserva Nacional Natural de Manglar de Zhanjiang, al sur de China, se cuantificó la acumulación de carbono durante un proceso de restauración de manglar. Se encontraron acumulaciones de 288 megagramos de carbono por hectárea (Mg C) en suelos con manglar; 170 Mg C por hectárea, en manglares en proceso de restauración; y solo 90 Mg C por hectárea, en suelos desprovistos de vegetación.

Problema global

La degradación de ecosistemas por medio de la deforestación y el cambio en el uso del suelo se ha constituido en un problema global. Una de las implicaciones de esta alteración producida por la actividad humana es el incremento de las emisiones de CO2, que en la actualidad representan del 8 al 20 % del total de emisiones, cifra es superada solo por la quema de combustibles fósiles.

Los datos disponibles de secuestro y almacenamiento de carbono en ecosistemas costeros corresponden principalmente a manglares y han demostrado que pueden capturar hasta el 1 % de las emisiones de carbono en el mundo.

Esta situación ha conducido a la necesidad de proponer acuerdos internacionales sobre el clima y el manejo de los cambios globales, como la iniciativa REDD+ (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de bosques + otros beneficios sociales y ambientales), la cual busca mantener los reservorios de carbono mediante incentivos financieros, para conservar bosques y otras formaciones vegetales.

En la iniciativa REDD+ se reconoce que las emisiones netas de carbono se pueden reducir no solo disminuyendo la tasa a la cual los gases de efecto invernadero se emiten a la atmósfera, sino también incrementando la tasa por la cual estos gases son retirados de la atmósfera gracias a los sumideros naturales.

Se requieren políticas públicas

La capacidad de retención de carbono por parte de los humedales costeros podría servir de fundamento para generar políticas públicas que aseguren el manejo más adecuado de estos ecosistemas.

La Política Nacional para la Gestión Integral de la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos de Colombia ha establecido marcos conceptuales y planes para el mantenimiento de ecosistemas estratégicos para el bienestar de la población. Sin embargo desde hace mucho tiempo la política nacional ha privilegiado los estudios científicos y la conservación en ecosistemas terrestres, mientras que los ecosistemas marinos y costeros han recibido mucha menos atención.

Este sesgo puede tener varias explicaciones, una de ellas es el reducido esfuerzo de investigación sobre servicios ecosistémicos en zonas marino-costeras, pese a que los beneficios económicos que brindan (55.690 dólares de hectáreas por año) son en promedio 4,4 veces superiores a los de los ecosistemas terrestres (12.737 dólares por hectárea en un año).

Dado el reconocimiento y la conveniencia de la mitigación y adaptación al cambio climático basado en servicios ecosistémicos, es fundamental generar políticas públicas locales que aseguren el manejo más adecuado de los ecosistemas presentes en el territorio y para que perduren los bienes y servicios derivados de estos. En este sentido la academia tiene el fundamental papel de seguir generando conocimiento como base primordial de la formulación de política pública.

Relacionados

337,485,181,182,545,546,547,548,549,550,551,552

El 85% de la energía del planeta deriva aún de combustibles fósiles, lo que impacta el calentamiento global. Por eso desde hoy gobernantes regionales...

El ministro de Ambiente –Ricardo Lozano– confirmó este martes que desde noviembre Colombia vivirá el fenómeno de El Niño. Esto traerá efectos para los...

Preservar la biodiversidad y riqueza de los páramos en la práctica es el principal desafío que enfrenta la ley, ahora que ya completa un mes de haber...

En consecuencia, los suelos pierden nutrientes y se vuelven menos fértiles. También se afecta la alerta sobre la emisión de carbono, fenómeno que...

Por vencimiento de términos, el Congreso de la República archivó iniciativas que buscaban regular la explotación y exploración minera y petrolera en...

Consejo Editorial