Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
Consumo temprano de tabaco haría a los jóvenes más impulsivos

El cáncer y las enfermedades pulmonares son algunos de los efectos negativos detrás del consumo de cigarrillo que la población en general más conoce; sin embargo las enfermedades cardiovasculares, incluidos los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares, a veces pasan inadvertidos al momento de vincularlos como consecuencias del tabaquismo.

 

Aun así, conociendo estos efectos, todavía hay en el mundo 1.100 millones de fumadores adultos y al menos 367 millones de fumadores pasivos, según un informe de 2018 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el que se analizaron las tendencias del consumo de tabaco entre 2000 y 2025.

 

Puedes escuchar: Vapeadores generan cáncer y fallas respiratorias.

 

Estas cifras apenas han cambiado en lo que va corrido del siglo XXI, aunque las tasas de consumo se han reducido ligeramente debido al crecimiento poblacional. ¿Qué factores pueden llevar a que las personas mantengan estas conductas alrededor de sustancias como la nicotina? fue el interrogante que se planteó un grupo de investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

 

La nicotina –compuesto orgánico presente en el tabaco– llamó la atención de los integrantes del Laboratorio de Neurociencias, liderado por la profesora Marisol Lamprea, ya que no solo se trata de la droga más usada en el mundo y en Colombia, sino que, por tratarse de una sustancia legal, se ha generalizado alrededor de ella una falsa percepción de que su consumo se trata de algo menor en comparación con otras sustancias como la cocaína o la heroína.

 

“En general se tiende a minimizar su efecto, y resulta que es una droga extremadamente adictiva, entonces cuando se empieza a analizar qué factor hace que las personas continúen con su uso, lo primero que se ve es ese poder, pero otro elemento muy importante es cuándo se comienza a fumar”, explica la profesora Lamprea. Según la investigación, no es lo mismo empezar siendo un adulto que en la adolescencia, una etapa en la que el desarrollo neuronal aún no se ha completado.

¿Qué pasa entonces en el caso de los jóvenes del país que están iniciando el consumo de cigarrillo a los 12 años? Esta es la edad reportada en la Encuesta Nacional de Tabaquismo en Jóvenes realizadas en 2018 por el Ministerio de Salud y Protección Social, en asocio con la Universidad de Valle.

 

En un proyecto desarrollado con la Fundación Universitaria Konrad Lorenz, los investigadores de la UNAL encontraron que tras exponer a ratas adolescentes a la nicotina, cuando alcanzan la adultez pueden presentar respuestas más impulsivas, lo que influiría en dificultades de aprendizaje sobre tareas específicas, en un incremento en la respuesta del sistema encargado de identificar situaciones estresantes en el cerebro, y en una disminución en la reacción del sistema de recompensa, lo que dificultaría las sensaciones de placer ante estímulos que normalmente lo producen.

 

Puedes leer: El cáncer tiene mayor incidencia en países desarrollados.

 

Más arriesgados no siempre es mejor

 

Las ratas son un modelo animal de experimentación con una antigüedad de 200 años de investigación, lo que ha permitido tener un amplio reconocimiento sobre su comportamiento que, según la profesora Lamprea, son muy curiosos e inteligentes. Esta experiencia también hace fácil detectar cambios en su cerebro con mayor facilidad debido a que se conoce bastante sobre él y hace más sencillo hacer analogías entre su conducta y la de los humanos.

 

“Cuando se quiere entender qué pasa en el cerebro de los individuos se tienen dos alternativas: o se analizan con técnicas de neuroimagen muy potentes, o se hace en un modelo animal”, explica la docente. Precisamente eso fue lo que hizo con sus estudiantes del pregrado y la Maestría en Psicología de la UNAL, para poder contar con una situación controlada de laboratorio para representar elementos del inicio y mantenimiento del consumo de nicotina.

De esta forma, se determinó que los efectos de la sustancia en estos animales pueden ser similares a los presentados en los adolescentes cuando empiezan a fumar desde edades tempranas. Algo que se puso a prueba a través de una serie de experimentos en los cuales se les inyectó nicotina a ratas jóvenes y adultas durante tres semanas para identificar los cambios a largo plazo que se producían en su conducta en un campo abierto, frente a un grupo de control al que se le aplicó solo solución salina.

 

En condiciones normales, las ratas suelen buscar lugares escondidos para sentirse seguras, de ahí que en su hábitat natural vivan en cuevas subterráneas. Cuando se ponen en un espacio abierto buscan entonces las paredes a manera de soporte, algo que empezó a cambiar en función de la exposición a la droga.

 

Todos los animales tratados con nicotina, independientemente de la edad, aumentaron la exploración del campo abierto, pero solo los adolescentes caminaron más por la región central. Este comportamiento normalmente no se presenta, pues esta es una zona de peligro potencial para las ratas, debido a que quedan expuestas y en la naturaleza esa exposición las hace presa fácil de depredadores.

 

“Concluimos que la exposición a la nicotina hace que las ratas adolescentes sean más arriesgadas, lo cual se correlaciona con lo que se observa en los humanos consumidores tempranos de nicotina”, comenta la profesora Lamprea sobre los resultados a los que los ha llevado el estudio, pero aclara que sobre estos comportamientos también ha encontrado una gran variabilidad debido a que los animales, como ocurre con los humanos, suelen tener diferencias entre individuos.

 

Efectos a largo plazo

 

El equipo de la profesora Lamprea estuvo conformado por los estudiantes de maestría Carlos Novoa y José Luis Solano, Hans Ballesteros, del programa de Psicología de la UNAL, y Lina Rojas, del pregrado en biología de la UPTC.

 

El estudiante Novoa explica que después del análisis comportamental que se hizo con las ratas se les retiró la droga y se mantuvieron durante un tiempo en un albergue en el laboratorio, esto con la intención de evaluar las alteraciones que se podrían presentar a largo plazo a partir de la exposición de la nicotina.

 

“Después de la segunda fase de evaluación tomamos muestras de tejido cerebral sobre las que haremos análisis por medio de inmunohistoquímica, un procedimiento que permite detectar, amplificar y hacer visibles cambios en la actividad de algunas proteínas y de algunos genes particulares que puedan estar relacionados con procesos como memoria o aprendizaje”, asegura el candidato a magíster.

 

Los investigadores parten de estas hipótesis debido a los cambios presentados en la conducta de las ratas y de la conocida vulnerabilidad que se presenta en las etapas tempranas del desarrollo neuronal, como la adolescencia, cuando aún se están terminando de organizar estructuras relacionadas con la toma de decisiones a partir del cálculo de consecuencias a corto, mediano y largo plazo.

 

Por esto, retrasar al máximo las edades de inicio del consumo se ha convertido en la misión de estos investigadores, quienes, en colaboración con la Secretaría de Educación de Bogotá y con el apoyo de Colciencias, se dieron a la tarea de llevar a los más jóvenes sus hallazgos a través de un juego de mesa también desarrollado dentro del estudio. Un ejemplo de cómo transferir el conocimiento adquirido por la ciencia en los laboratorios puede aportar al bienestar común.

Relacionados

2867,2787,1751,2868,2869,2788

La violencia en las relaciones de pareja, en especial contra la mujer, es una de las situaciones de mayor aumento en los últimos años. Según el...

Los vapeadores empezaron a comercializarse como un primer paso para quienes quieren dejar de fumar o disminuir el daño que produce la adicción a la...

El embarazo de adolescentes es una de las consecuencias más graves de los 26.065 casos de violencia sexual denunciados en 2018, según datos revelados...

Una investigación encuentra que el riesgo de sufrir apnea obstructiva de sueño es 1.7 veces mayor en niños alérgicos que están en en zonas de elevada...

La sociedad debería comprometerse en garantizar que ningún niño pruebe el alcohol u otras drogas. Para lograr eso, sin embargo, no está probado que...

Consejo Editorial