Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
Colombia en la OCDE: ¿Es posible el desarrollo económico con desigualdad?

Las comisiones segundas de Senado y Cámara aprobaron ayer el acuerdo de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), por lo que solo queda un trámite en las plenarias del Congreso para la entrada definitiva a este “club de las buenas prácticas”.

La OCDE tiene como objetivo armonizar políticas públicas para promover el crecimiento y el desarrollo económicos de sus países miembros. En palabras del economista y profesor Álvaro Zerda, “ser miembro de la OCDE significa entrar en unas pautas de comportamiento en cuanto al diseño de la política pública para el desarrollo económico en todos sus campos”.

Desde la admisión de Colombia a la OCDE se han dado múltiples debates sobre las ventajas y desventajas de este hecho. Un análisis de estas posturas demuestra que este proceso no se puede leer solo de manera positiva o negativa. Si por un lado técnicamente la Organización puede ofrecer beneficios que superan el simple hecho de mejorar la imagen del país ante el mundo, por otro lado puede implicar asumir estándares poco realistas para nuestro nivel de desarrollo actual.

Las ventajas

El informe “Colombia: políticas prioritarias para un desarrollo inclusivo”, preparado por la OCDE, muestra un lado positivo de pertenecer a esta organización y detalla unas recomendaciones que impactarían de manera provechosa el bienestar de la población colombiana.

Algunas de estas propuestas son la promoción de un crecimiento inclusivo desde el punto de vista social, que considere por tanto la sostenibilidad ambiental, además de la promoción de la formalización laboral, que implica un trabajo de calidad y el respeto de los derechos de los trabajadores. También se menciona el impulso a los sistemas de educación para garantizar una educación de calidad y las reformas institucionales necesarias para mejorar la gobernanza y la imagen del Gobierno.

Las desventajas

Una de las mayores críticas a la adhesión de Colombia a la OCDE se fundamenta en que habrá una cesión de soberanía, ya que el país estaría perfilando su modelo de desarrollo a las propuestas de la Organización, dejando de lado la independencia de generar modelos de desarrollo específicos de su contexto. Aunque en principio esto pueda parecer una exageración, no deja de ser cierto que Colombia tendrá ahora unas obligaciones frente a esta.

Un estudio de la Universidad EAFIT (de Medellín) muestra que Colombia no solo deberá pagar el costo anual por formar parte de la Organización (que ronda los 4 millones de dólares, unos 12.000 millones de pesos al cambio actual), sino que además tendrá que invertir alrededor de 20 billones de pesos anuales durante los próximos 15 años para implementar las recomendaciones de la Organización (Pelau, Vásquez y Toro, 2016).

Este proceso de implementación de las recomendaciones no es nuevo para el país. Desde el Gobierno pasado ya se venían dando avances hacia el cumplimiento de los preceptos de la OCDE con el fin de cumplir con los requisitos para el ingreso. Una muestra de ello fue la implementación de una reforma tributaria en 2016 que tenía como fin luchar contra la evasión fiscal, y además aumentar el IVA del 16 al 19 %.

Estas reformas no se pueden ver como algo ajeno a las demás necesidades del país, como la reducción de la desigualdad. De hecho, como lo muestra un informe del Banco Mundial, Colombia es el segundo país más desigual de América Latina. Esto es algo que tiene presente la OCDE, que en su informe de 2015 sobre Colombia revela que, en términos de ingreso, el país tiene el mayor nivel de desigualdad en comparación con los demás países de esa Organización.

Una “duda metódica”

La pregunta que deberíamos realizarnos en estos momentos es si las reformas económicas tendrían un impacto positivo en la reducción de estos índices de desigualdad, o si, por el contrario, profundizarían la desigualdad del país y solo traerían efectos positivos en los indicadores económicos.

La OCDE señala que la carga tributaria sobre la empresa colombiana es muy alta, ya que se unen los impuestos a la renta de las sociedades (34 %), el impuesto al patrimonio y el IVA sobre la inversión (Contraloría General de la República, 2015). Es por eso que la Organización recomienda redistribuir las cargas tributarias, aumentando las cargas a las familias y disminuyendo la de las empresas.

Para lograr esto, el Gobierno del presidente Iván Duque está promoviendo una ley de financiamiento, de la que se han mencionado puntos como la modificación de la base gravable del IVA. El pasado 19 de septiembre, en entrevista a Noticias Caracol, el presidente habló sobre aumentar la base gravable del IVA a la canasta familiar. Sus palabras fueron las siguientes: “Queremos que se unifique la tarifa del impuesto a la mayoría de los productos que se consumen en el diario vivir a una tarifa más baja del 19 por ciento” (Duque, 2018).

Estas propuestas no son nuevas; ya en el gobierno del expresidente Álvaro Uribe se intentó promover la generación de empleo y apoyar la industria con el cambio en los horarios laborales o, como se le conoce comúnmente, la eliminación de las horas extras.

A pesar de aplicarse dicha normativa, en Colombia no se dio un impacto laboral que redujera significativamente el desempleo. Es por eso que esta nueva reforma de la que ha empezado a hablarse, en vez de generar seguridad, genera dudas en relación con lo que implicará realmente para la situación económica de los trabajadores.

Si a todo esto le sumamos la propuesta de la OCDE de establecer un salario mínimo diferenciado según la región y las edades de los trabajadores, se podría generar un detrimento aun mayor de la calidad salarial, pues, como lo han señalado algunos defensores de estas propuestas, el salario mínimo en Colombia es muy alto. Una afirmación fácilmente contrastable con la realidad diaria del país.

Conclusión

El informe sobre el trabajo en América Latina, de la Red Latinoamericana de Investigaciones sobre Compañías Multinacionales (RedLat) señala que en Colombia el 48,3 % de la población ocupada ni siquiera alcanza a ganar un salario mínimo. Esto deja ver un panorama en el que la clase trabajadora colombiana no está en posición de soportar las cargas tributarias que surgirían con las recomendaciones de la OCDE.

No es que las recomendaciones de la OCDE sean negativas para el desarrollo del país. El problema real es que dichas sugerencias, invitaciones a las “buenas prácticas”, son irreales para el contexto colombiano. Está demostrado que en Colombia no funciona disminuir cargas tributarias a las empresas para fortalecer y aumentar el empleo. En definitiva, como lo indican diferentes documentos, el país no está preparado para afrontar unas medidas de desarrollo económico como las que plantea la OCDE. Estas, en vez de disminuir la desigualdad y aumentar los niveles de formalización laboral, lo que pueden es llevar a que crezcan los niveles de desigualdad.

Referencias

Contraloría General de la República. (2015). Retos y desafíos tributarios de Colombia ante el ingreso a la OCDE. Boletín Macrofiscal.

Duque, I. (19 de septiembre de 2018). Nadie ha planteado poner IVA del 19 % a la canasta familiar. (J. R. Vargas, entrevistador).

OCDE. (2015). Colombia: políticas prioritarias para un desarrollo inclusivo. OCDE.

Pelau, N., Vásquez, C. y Toro, J. (2016). El ingreso de Colombia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Universidad EAFIT.

Red Latinoamericana de Investigaciones sobre Compañías Multinacionales. (S. f.). Trabajo decente en América Latina. Obtenido de www.redlat.net/site/wp-content/uploads/2016/04/trabajo_decente_america_latina.pdf

Zerda, Á. (22 de enero de 2018). OCDE. UN Periódico Digital.

Relacionados

481,199,22,21,1759,648,257,1760

El siglo XXI le exige a las sociedades y a sus gobernantes brindar soluciones no deshumanizantes como las que derivan de las lógicas y dinámicas de...

Gracias a internet, la pequeña y mediana empresa ha podido llegar a más mercados, y más diversos, que antes le eran negados. Esto afirma el profesor...

Hace cuatro décadas la Revolución Islámica transformó la geopolítica mundial: Irán pasó de ser un aliado de Estados Unidos, a convertirse en su...

Gran Bretaña afronta un triple problema: un Gobierno en desacuerdo con el Parlamento, un país dividido por el brexit, y una desconexión entre lo...

En 1993, Eritrea, un joven país ubicado en el noroccidente de África, se independizó de Etiopía, el segundo país más grande del continente. Desde...

Consejo Editorial