Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
Cataluña en su laberinto

En primer lugar, fueron convocadas por el Presidente del gobierno español en virtud de la potestad ejecutiva que le otorga la aplicación del artículo 155 de la Constitución, por el que se intervino el gobierno catalán y se disolvió la cámara regional.

En segundo lugar, los candidatos que encabezaban las listas electorales de Junts per Catalunya y Esquerra Republicana de Catalunya, los dos principales partidos independentistas, están uno en prisión provisional y el otro, huido en Bruselas. La participación ha sido igualmente excepcional (casi el 82 %, un máximo histórico) y por primera vez el partido más votado, Ciudadanos, es ajeno al universo nacionalista y fundado en Cataluña hace tan sólo 11 años. Su rápido ascenso y victoria (37 escaños, el 25,37% de los votos) no le dan, sin embargo, opciones para formar gobierno. El conjunto de partidos independentistas, que esta vez se han presentado por separado, sigue contando con una ajustada mayoría absoluta (70 de 135 escaños: 34 para Junts per Cataluña, la lista personal del anterior presidente; 32 para Esquerra Republicana y cuatro para la Candidatura de Unidad Popular).

La principal noticia consiste en la práctica inmovilidad de los bloques constitucional y nacionalista. Como atestiguan las últimas cuatro elecciones regionales desde 2010, antes de que estallara el independentismo, el movimiento de votos se da en el interior de ambos espacios políticos, no entre ellos. Este es un rasgo en el que la sociología política de Cataluña se asemeja a la del País Vasco.

Otro rasgo novedoso ha sido el hundimiento del partido de Mariano Rajoy en Cataluña, el Partido Popular, cuyos votantes han migrado en masa hacia Ciudadanos. Esta señal augura un posible corrimiento a gran escala del voto de centro-derecha en el resto de España que podría mandar muy pronto al Partido Popular a la oposición.

Por último, dentro del bloque independentista, Esquerra Republicana ha visto frustrada su vieja ambición de efectuar el sorpasso al partido hegemónico del nacionalismo catalán, en la actualidad reconvertido bajo las siglas de Junts per Cataluña.

En el ámbito de las estrategias políticas posibles, la inevitable conclusión es que la situación actual es todavía más difícil que la anterior. La estrategia de mano dura emprendida por Rajoy, la huida de empresas de Cataluña y los incipientes datos negativos de la economía regional no han conseguido desmotivar al electorado independentista que tan sólo se ha dejado unas décimas a lo largo de la aventura soberanista.

En realidad, en estas elecciones no se ha evaluado la gestión política del pasado gobierno sino que se ha votado en contra para derrotar al bloque enemigo. El retrato que se desprende de ello es el de una sociedad profundamente dividida en sus filiaciones políticas con un reconocible trasfondo étnico, social y territorial.

El independentismo es fuerte entre las rentas más altas, con varias generaciones de antepasados catalanes y los residentes en el medio rural y en ciudades pequeñas y medianas. El unionismo, por el contrario, prevalece entre los descendientes de inmigrantes de otras partes de España y las clases trabajadoras, ubicadas sobre todo en Barcelona y su área metropolitana.

La gran incógnita es si el ex-presidente Puigdemont será capaz de tomar posesión de su escaño, ser investido y formar gobierno. El proceso judicial iniciado por el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional contra los líderes independentistas interfiere con los tiempos políticos. Este va a ser un parlamento con un número considerable de diputados encausados por la justicia.

También está por verse si el nuevo gobierno nacionalista intentará seguir adelante con el proceso de independencia o si, por el contrario, adoptará una postura más posibilista y conciliadora. El destino de los políticos presos y encausados tendrá mucho peso en la decisión pero si la opción es la primera, el grado de conflictividad que generará y sus repercusiones económicas auguran unos años sombríos para Cataluña.


[1] Consejo Superior de Investigaciones Científicas (España)

Consejo Editorial