Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
UN Periódico Digital

Resultados de Búsqueda:

UN Periódico Digital
Coaliciones promotoras y cambios en la política petrolera colombiana: 1905-2015

La publicación de este libro coincide con la celebración de los 100 años del petróleo en Colombia que, como lo señala el diario económico La República, llegan en un momento de gran debate sobre el camino de la vocación del país. Estos son sus principales hallazgos y conclusiones.

El libro es el primer estudio que aborda el petróleo en Colombia desde la política pública y desde un marco teórico afín con esa disciplina, el marco de las Coaliciones Promotoras propuesto por James Sabatier “en un país como Colombia con normas de compromiso débiles y participación limitada, propio de un país subdesarrollado” (Sabatier y Weible, 2010, p. 216). Este marco explica sus cambios en el centro de las políticas.

Sabatier considera que el diseño, la implementación y la realización de una política ocurre dentro de los subsistemas, es decir de un conjunto de actores especializados de organizaciones públicas o privadas que comparten creencias, valores, metas básicas y otras percepciones que constituyen una coalición promotora o de defensa de la política y que lo logran si mantienen cierta estabilidad en el tiempo, por lo menos una década.

En ese marco, en la política petrolera colombiana existen tres coaliciones:

  • La transnacional empresarial, integrada por las empresas del sector: extractivismo, interés privado particular, libre mercado, ganancia, monopolio, concentración, control y servicio eficaz.
  • La estatal o gubernamental administrativa: extractivismo, libre mercado, renta, soberanía nacional, defensa del interés común, internacionalización, desregulación y regalías.
  • La obrero-sindical, conformada fundamentalmente por los trabajadores de la Unión Sindical Obrera (USO): extractivismo regulado, soberanía nacional, Estado interventor, derechos humanos, defensa del medioambiente, participación en la política.

El autor también supone que desde los años noventa del siglo pasado, dentro de ese subsistema se anida otro subsistema de política de regalías –menos transcendente para el Estado y la sociedad colombiana– integrado por dos coaliciones: la gubernamental centralizadora y la regional/local descentralizadora.

La primera se sustenta en la necesidad de mejorar la distribución de las regalías en el país; poner límite a la corrupción de las entidades y los actores regionales y locales; propender por el desarrollo de la infraestructura nacional y regional; y ordenar la situación fiscal. La conforman el Gobierno central, los ministerios y organismos de gestión, el Departamento Nacional de Planeación, la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Fedesarrollo y gremios exportadores, entre otros.

Esta coalición fundamenta su estrategia en la implementación de una regla fiscal y la constitución de un sistema nacional de regalías. Además incluye elementos estratégicos como destinar un porcentaje para proyectos de ciencia, tecnología e innovación y dar un tratamiento especial a las zonas de frontera.

La coalición descentralizadora se fundamenta en la crítica y resistencia a la centralización de las regalías y su respectivo sistema nacional.

Está integrada por los gobiernos departamentales, la Asociación de Municipios Petroleros y Portuarios de Colombia, algunos congresistas, comunidades locales, sectores académicos, medios alternativos, indígenas y afrodescendientes. Esta centra sus argumentos en el carácter fiscalista de la recentralización, los derechos que les asisten como proveedores del recurso, los impactos ambientales y sociales de la explotación que deben ser mitigados y el carácter inconstitucional de la política centralizadora. Sus principales estrategias son las demandas jurídicas y las denuncias públicas.

En su desarrollo se describe de una forma analítica y explicativa el proceso histórico de la política y se ubica el tipo de cambio causado en cada uno de los momentos comprendidos entre 1905-2015, productos del mismo análisis. Estos lapsos se corresponden con cuatro periodos en el cambio de la política:

  • Extractivista-concesionado: 1905-1950
  • Extractivista-estatal: 1951-1973
  • Extractivista-asociado: 1974-2002
  • Extractivista-neoconcesionado: 2003-2015

Aunque los cambios de 1951, 1974 y 2003 no implican modificaciones en las creencias fundamentales de las coaliciones, sí representan transformaciones significativas en su conducción, pues rompen o modifican alguna de esas creencias: en 1951, con el tipo de conducción por parte de una empresa (Ecopetrol), y en los otros dos, a raíz del cambio en los contratos.

La modificación de 2004 que rememora los originales contratos de concesión (neoconcesión) convierte a la estatal en una empresa mixta a la usanza trasnacional y, en consecuencia, con el ideario neoliberal. Su dinámica hace predecible la acción de los actores que la gestionan pues sigue el ciclo del descubrimiento y agotamiento de la vida de los yacimientos. De esta manera, la política está supeditada a la fortuna geológica y a las inversiones del sector privado o de las empresas de la coalición transnacional.

La política está supeditada a la fortuna geológica y a las inversiones del sector privado o de las empresas de la coalición transnacional.

La política se caracteriza por su estabilidad, las profusas modificaciones normativas y contractuales y la permanente tensión liderada por la USO. Desde sus orígenes, los objetivos de la política comprendían la satisfacción de la demanda interna con recursos propios, costos bajos e ingresos fiscales modificados en el último periodo en la medida en que internacionalizó los precios y los consumidores.

Se infieren dos grandes conclusiones: la primera se relaciona con el cambio a partir de 2003 debido a perturbaciones significativas externas e internas al subsistema, y la segunda tiene que ver con el carácter de esa política en un país como Colombia, que permite definirla como una “política pública económica transnacional”.

Lo anterior, por cuanto las creencias, los valores, las estrategias y los aprendizajes propios de la coalición transnacional empresarial –con la que se identifica la coalición estatal– hegemonizan al subsistema desde su origen. Su consolidación implica eliminar las otras coaliciones como se hizo en 2004 con la obrera-sindical.

Es una política con una impronta desde sus orígenes, consolidada de forma plena con la globalización y el proceso de apertura y privatización y rubricada con la crisis de 2015, cuando la baja de los precios la pusieron en evidencia al obrar de forma independiente del carácter estatista (Venezuela) o privatizador (Colombia) definido por los Estados.

La actual situación petrolera del país apunta a la reconversión o modificación de la política neoconcesionada implementada en 2003, como lo demanda la coalición transnacional empresarial. De esta manera, al cabo de 16 años de vigencia, se profundizará esa política afín a la desarrollada en el periodo concesionado, cuando las transnacionales realizaban el proceso petrolero del país sin mediación de una empresa estatal y a cambio de unas canonjías para el Estado que se verán disminuidas por los estímulos requeridos para mantener a plenitud un extractivismo transnacionalizado.

Perfil

Luis Humberto Hernández

Profesor especial y emérito de la Universidad Nacional de Colombia (UN). Coordinador del Grupo de Seguridad y Energía, adjunto al Grupo de Seguridad y Defensa. Miembro del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz. Forma parte del Centro Interdisciplinario de Literatura Hispanoamericana (CILHA), de Mendoza (Argentina). Es doctor en Ciencias Sociales, con énfasis en Ciencia Política y Administración Pública, de la Universidad Nacional del Cuyo (Argentina) y magíster en Desarrollo Rural, de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia. Especialista en Desarrollo Regional y Urbano de la Escuela Superior de Administración Pública y licenciado en ciencias sociales y económicas de la Universidad de Tunja. Dentro de sus publicaciones se destacan: Colombia: Política y petróleo (2005), y La política petrolera en América Latina: 1970-2010 (2013). Ha sido coautor de los libros ¿Venganza o perdón? (2017), Democracia y medios de comunicación en Colombia (2011), Petróleo y conflicto (2011), Colombia: escenarios posibles de guerra o paz (2010) y Colombia: el conflicto actual (2010).

Email
arboledito@gmail.com