UNP No.62
Título : Fernando Zalamea y el orden racional contemporáneo
Autor : J.-J. Botero
Sección: Arte
Fecha : Agosto 22 de 2004 |
Fernando Zalamea y el orden racional contemporáneo
J.-J. Botero
¿Podemos decir que el mundo contemporáneo nos es inteligible ? En otras palabras: ¿disponemos de alguna especie de mapa lógico que nos permita encontrar el sentido de los hechos y acontecimientos en el mundo contemporáneo? Se ha enfatizado mucho en nuestra época en la pérdida de los parámetros lógicos e intelectuales que han configurado la inteligibilidad del mundo, al menos desde la modernidad, dando lugar así a la apocalíptica idea, por demás excitante, de que vivimos en un mundo ininteligible, inatrapable racionalmente, en donde reinan, convertidas en virtudes, la desorientación y la ausencia de perspectivas sintéticas y abarcadoras.
Fernando Zalamea, en un libro galardonado con el prestigioso Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 2004 1 nos propone algunas pistas para reconstruir lo que podríamos llamar un orden racional para una nueva episteme , aquella que presumiblemente configurará nuestro siglo XXI. Nuestra percepción del mundo contemporáneo ciertamente parece extraviarse en una multiplicidad de diferencias, singularidades, fragmentos, residuos, sin que podamos acudir a un patrón único y estable que le confiera a todo ello la unidad y coherencia que tenía la visión monolíticamente racional de otras épocas. Pero esta situación, en lugar de llevarnos a la proclamación de la pérdida de todo sentido y orientación, a la glorificación de la ausencia de certidumbres y de verdades, más bien constituye el reto fundamental del pensamiento contemporáneo: la búsqueda y configuración del orden racional propio de nuestra época.
Su propuesta está magníficamente sintetizada en los dos mitos que le dan su título al ensayo: "En medio del gigantesco Laberinto contemporáneo, el mágico ovillo de Ariadna (...) no nos sirve ya de guía dentro de la poliformidad reinante. (...) El ´telar de Penélope` -pragmática de texturas: redes y mixturas- se constituye en el verdadero ´hilo de Ariadna` del mundo contemporáneo". Desencantados del ideal de un fundamento último del cual emanaría el sentido de todo lo que sucede a nuestro alrededor, de un mágico hilo conductor para evitar perdernos en el laberinto de los acontecimientos, la única alternativa no consiste en tomar cualquier camino porque todos parecen equivalentes. En lugar de ello, es posible tratar de desentrañar en la actividad creadora intelectual, artística, científica del hombre contemporáneo una forma de inteligibilidad, propia de nuestra época, que nos hace evocar el obraje de Penélope, "el tejido, cada vez más tupido, mil veces zurcido, desenhebrado y vuelto a coser, de la cultura".
Zalamea caracteriza a esta forma de inteligibilidad contemporánea como la integración de tres aproximaciones: una "percepción reticular del mundo" que permite dar cuenta de las múltiples redes en las cuales vivimos inmersos; un orden racional de la mixtura , las gradualidades y las fronteras; y una reintegración pragmática que coliga contextos, modulaciones y relaciones en un esfuerzo sintético no reduccionista. Su propuesta no es puramente especulativa sino, en cierto modo, empírica, pues parece desprenderse de la observación penetrante de diversos fenómenos significativos en los campos de la ciencia, la creación artística y literaria, la lógica y la matemática. Digo "en cierto modo", pues la observación a que me refiero consiste en un ejercicio, lúcido como pocos, de aquella capacidad que Wittgenstein llamaba visión sinóptica, la (escasa) capacidad de "ver conexiones".
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En virtud del auge e implantación de la internet, la idea de una percepción reticular hace ya parte de nuestra experiencia cotidiana. En efecto, nuestra época "enfatiza las urdimbres, las redes, los nudos", y en esa medida parece ser la época para recuperar aquel sentido de la razón y la racionalidad que vincula a estas con la construcción de telares y redes. Si razonar es tejer, ninguna época como la actual parece más apropiada para hacer efectivo este sentido de la racionalidad. Zalamea recorre varias prefiguraciones de las redes abstractas actuales, hasta desembocar en el constructivismo ruso, ejemplificado en casos como el magnífico Monumento a la III Internacional de Tatlin y los diseños de Rodchenko. Algo así como un pensamiento reticular, apoyado en metodologías de liberación (de lo puramente local y anecdótico) y de recursión , conduce a considerar las superficies de Riemann (ese ejercicio magnífico de representación de abstracciones matemáticas) como modelos de pegamiento y despliegue de redes. La urdimbre reticular del mundo contemporáneo se hace así inteligible gracias a esta forma de pensar que nos hace evocar la perseverante labor de tejer, destejer y volver a tejer de Penélope.
El "orden racional de la mixtura ", evocado en las gradaciones cromáticas de los lienzos de Rothko, o en la técnica literaria de Lowry, encuentra su expresión, a la vez abstracta e instrumental, en la herramienta matemática que le permite a Jean Petitot investigar la percepción visual de objetos según una geometría no solo física sino morfológico-estructural, y en la concepción de Lautman de unas matemáticas más plásticas, más adaptables a los entornos de los conceptos en los que interviene. A pesar de la dificultad técnica que encierra el comprender cabalmente estas ideas, queda claro que el mundo contemporáneo es más inteligible según una forma de racionalidad que atiende a las mezclas, sistemáticas y controladas, que se ejemplifican en estos diversos ámbitos culturales.
Zalamea se apoya en la máxima pragmática de Peirce para mostrar de qué modo habría que intentar una reconstrucción del sentido, en particular del conocimiento, en un mundo caracterizado esencialmente por la contextualidad, la multi-relacionalidad y la multiplicidad de modulaciones diferenciadas. La máxima opera como un mecanismo de pegamiento de contextos y modulaciones, como un "haz de filtros" para decantar la realidad gracias a tres complejas redes (representacional, relacional y modal) que permiten diferenciar e integrar lo uno y lo múltiple en vaivenes alternados.
En síntesis, lo que nos ofrece Zalamea en este lúcido ensayo es la oportunidad de pensar de un modo sintético, global y sistemático un mundo que a primera vista nos aparece como caótico, asistemático y desconfigurado en singularidades aisladas, en efímeros y aleatorios chispazos que lo mismo da cuándo y en dónde aparecen y desaparecen. Para ello hay que prestarle atención a las múltiples manifestaciones, en todos los ámbitos de la cultura, del orden racional propio de nuestra época, un orden que está por descubrir, pero que, como el telar de Penélope, jamás ha dejado de tejer la trama del mundo contemporáneo.
* Departamento de Filosofía
Universidad Nacional
1
Ariadna y Penélope. Redes y mixturas en el mundo contemporáneo . Oviedo (España), Ediciones Nobel, 2004.
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