UNP No.58
Título : Exhortación a la prudencia
Autor : Marco Palacios
Sección: Opinión
Fecha : Mayo 30 de 2004 |
Exhortación a la prudencia
A continuación, publicamos el texto de la carta enviada por el rector de la Universidad Nacional de Colombia, Marco Palacios, al Brigadier General, Martín Orlando Carreño, ante la presencia de miembros del Ejército en inmediaciones de la Ciudad Universitaria, el pasado 6 de mayo, mientras se desarrollaban enfrentamientos entre encapuchados y un piquete de la Policía Nacional.
Bogotá, 11 de mayo de 2004
Brigadier General
MARTÍN ORLANDO CARREÑO SANDOVAL
Comandante del Ejército
Ciudad.
Respetado Señor General:
Quisiera poner en su conocimiento una situación que preocupa a esta Rectoría, concerniente a la seguridad de las personas y a la protección de las libertades constitucionales. Me refiero a los desórdenes que grupúsculos de jóvenes encapuchados ocasionan esporádicamente en inmediaciones de la Ciudad Universitaria de Bogotá que van en detrimento de la convivencia y afectan la buena imagen de la institución.
La Ciudad Universitaria es un conjunto urbanístico de 121,35 hectáreas y 123 edificaciones en 308.541 metros cuadrados, que está enclavada en el corazón de la capital de la República. En los días laborales, de 7:00 a.m. a 10:00 p.m., transitan unas 25 mil personas de toda edad (hay un Colegio de pre-escolar, primaria y secundaria, por ejemplo), colombianos de paz y respetuosos de la ley.
Mantener el orden y prevenir el delito no son tareas fáciles en las ciudades o en conjuntos urbanísticos como este. Robos en las instalaciones, a los automóviles, esporádicamente a los transeúntes, así como la venta al detal de sustancias psicotrópicas ilegales, hacen parte de la cotidianidad. En la Ciudad Universitaria los índices de estos delitos son mucho más bajos que los promedios de la ciudad, pero aún así son una amenaza permanente. En prevenir estos delitos se empeñan nuestros servicios de seguridad, debidamente autorizados, mientras que el control de las porterías del predio corre a cargo de una empresa privada, también autorizada por ley.
El principio de esta Rectoría es que la Ciudad Universitaria hace parte de Colombia, como cualquier otro territorio. En este sentido he manifestado públicamente que la Fuerza Pública puede y debe participar cuando se trate de alteraciones del orden que pongan en peligro la vida, bienes y honra de las personas y que no puedan ser controladas internamente.
Ese principio plantea varios interrogantes sobre cómo intervenir. Por principio creemos que el control de las alteraciones graves debe estar a cargo de las fuerzas especializadas internas y cuando estas sean sobrepasadas, a cargo de la Policía Metropolitana. Con sus jerarquías trabajamos y debemos trabajar en armonía, labor encomendada al Vicerrector de la Sede Bogotá, profesor Fernando Viviescas, quien tiene a su cargo la dirección en la Ciudad Universitaria.
Varios profesores y estudiantes llamaron la atención de esta Rectoría sobre la presencia de tropas del Ejército Nacional el pasado jueves 6 de mayo, que estuvieron muy cerca de los desórdenes protagonizados por encapuchados en la Avenida 30, en la salida de la calle 45 y que llevaron a enfrentamientos con la Policía.
Anoche pude verlo en un noticiero de televisión, que presentó esta noticia en el contexto de algunos roces acaecidos entre el Ejército Nacional y la Policía Nacional que son de público conocimiento. Según entiendo esas tropas pueden ser movilizadas bajo la orden de los señores Generales Hernando Alonso Ortiz Rodríguez, Comandante de la Quinta División del Ejército y Luis Alberto Ardila Silva, Comandante de la Decimotercera Brigada.
No le escribo para manifestar inconformidad sobre tales maniobras per se, pues su razón de ser tendrán. Pero sí me parece peligroso que tropas del Ejército se acerquen a estos enfrentamientos entre encapuchados y policías en plena vía pública, porque bien podría ocurrir que sean provocadas por acciones extremas de los encapuchados, con resultados potencialmente trágicos.
En ese sentido quizás sea importante que haya una coordinación permanente entre Uds. y la Policía Metropolitana, con el objetivo de garantizar con mayor firmeza la seguridad ciudadana en un ambiente de libertades civiles.
Sin otro particular, me es muy grato saludarlo.
Atentamente,
MARCO PALACIOS
Rector
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