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UNP No.57
Título : La memoria del clima
Autor : Yino Castellanos
Sección: Ciencia
Fecha : Mayo 9 de 2004

Llano grande y Puente largo, los dos lugares perforados, a 12 metros de profundidad, para la investigación.

La memoria del clima

Valiéndose de la información archivada en granos de polen, esporas y restos animales, el biólogo César Augusto Velásquez de la Universidad Nacional sede Medellín, reconstruyó los cambios en las condiciones climatológicas de los últimos 4.000 años en el páramo de Frontino y en varias regiones tropicales.

Yino Castellanos*

Si usted pudiera viajar en el tiempo y visitar el páramo de Frontino en el departamento de Antioquia 4.000 años atrás, se encontraría con un paisaje menos pantanoso que el actual, un ambiente más húmedo y con más lechos de agua. La vegetación sería similar, aunque con una presencia ligeramente mayor de plantas paramunas, y no tendría ni idea de que en poco tiempo aparecería la llamada "crisis de las civilizaciones", una sequía espantosa que provocaría cambios dramáticos en Mesopotamia, Egipto, y el colapso de los mayas en la península de Yucatán.

Pero a falta de máquina del tiempo está la paleoecología, la disciplina que se encarga de recrear los ambientes ecosistémicos de otras épocas con el fin de compararlos y generar patrones de comportamiento climático, rastreando los indicios que la tierra conserva con el paso del tiempo en forma de sedimentos. El investigador César Augusto Velásquez aprovechó esta circunstancia para realizar su tesis doctoral: " Paleoecología de alta resolución del holoceno tardío en el páramo de Frontino, Antioquia".

En este trabajo se registran los cambios climáticos que siempre aparecían en los estudios realizados para el hemisferio norte hacia el final del holoceno tardío, pero nunca con la misma precisión para el trópico. "Se trata de un trabajo único, no solo por la calidad del análisis y el detalle de la muestras, sino porque registra en el páramo de Frontino eventos climatológicos esenciales en la historia de la humanidad, como la crisis de la civilizaciones y el óptimo medieval, en el que se produjo un calentamiento global, que no se había documentado en esta parte del mundo", afirma el investigador Orlando Rangel, director de la tesis.

¿Pero cómo se puede reconstruir el clima de hace tanto tiempo? Primero, haciendo un estudio previo de localización, geología , suelos y composición florística de la zona; luego, levantando un inventario de aquellos "archivos" de los que dispone la naturaleza, como el polen, las esporas y los restos animales, para reconstruir la vegetación de cada época. Esto se hace perforando en zonas que ofrecen abundante material sedimentario conocidas como turberas.

Precisamente, en dos de estos puntos se hicieron las excavaciones para extraer las muestras del estudio; Llano Grande y Puente Largo. Ambos, ubicados a más de 3.500 metros de altura sobre el nivel del mar, fueron abiertos en 12 metros de profundidad, con un sonda rusa que extrae el sedimento completo. Pero el trabajo de tesis se basó en el análisis centímetro a centímetro de los primeros 2,7 metros, lo que equivale a 4.000 años. Además, la acumulación de polen "es una herramienta muy útil para la datación, sobre todo por su resistencia (alrededor de 300 millones de años de vida media)", reitera el tesista.

 

El péndulo del clima

A pesar de que es muy difícil encontrar un patrón climático que permita prever un cambio abrupto en las condiciones climáticas, de las conclusiones del estudio se sigue que la tendencia actual es el calentamiento. El profesor Velásquez sostiene: "Hay una cierta ciclicidad tanto en la sequías como en las inundaciones. Cada 40 ó 75 años ocurre un cambio climático, que se evidencia por el volumen y la variedad de las muestras polínicas, reflejo a su vez de los cambios en la vegetación y el entorno."

Estos ciclos dejan ver fuertes aumentos en la temperatura, que actualmente se estarían acelerando producto de la acción del ser humano. Así se registra un calentamiento gradual en los últimos cien años que alteran los ciclos observados como naturales en el páramo y otros lugares del mundo. Este período coincide con la consolidación de la revolución industrial y la emisión constante de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Argumenta el profesor Rangel: "Es definitivo observar que el efecto antrópico puede acelerar cambios en el ambiente, por esto es importante establecer estos ciclos para prever las alteraciones en el futuro con un manejo sustentable del medio natural."Así mismo, con referencia al régimen hídrico, el último milenio se ha caracterizado por tener una humedad variable sin que se haya presentado un cuerpo de agua permanente en el sitio de estudio, sino más bien un ambiente pantanoso, que a escala global implica que la vegetación de bosque aumenta en períodos secos, mientras el páramo retrocede.

Cambios claves

Entre el año 1300 y finales del siglo XVIII hubo una pequeña edad del hielo, aunque matizada por momentos de incremento de la temperatura. Así mismo, alrededor del año 1000 BP (antes del presente), se presentó un calentamiento climático registrado en diversas partes de la tierra, llamado "óptimo medieval". Ambos están documentados en el páramo de Frontino. Esto quiere decir que el trópico no es tan variable como parece y nos remite a nuevas consideraciones climatológicas con respecto a los cambios que se han dado en el hemisferio norte.

Cambios provocados, como plantea Velásquez, por la actividad solar, ya que todas las piezas que componen el rompecabezas del clima tienen que ver con el astro rey: la producción de carbono 14, que aumenta a medida que disminuyen las emisiones solares; los vientos originados por las explosiones solares, que protegen la tierra de los rayos cósmicos que traen radiación, y también las plantas, que dependen de sus fluctuaciones.

De ahí el argumento central de la tesis: "La buena correlación entre las variaciones de la vegetación y el clima del páramo de Frontino con los cambios en la producción de carbono 14 atmósferico y los cambios en la temperatura del hemisferio norte (últimos mil años) apunta hacia la conclusión de que la variación de la actividad solar es la causa principal de los cambios observados en este sector de la Cordillera Occidental de Colombia." Es claro. El futuro climático del planeta se encuentra día tras día en las mañanas soleadas.

* Periodista Unimedios.