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UNP No.55
Título : Hormigas del Nuevo Mundo
Autor : María Claudia Rojas R.
Sección: Ciencia
Fecha : Marzo 28 de 2004

Hormigas del Nuevo Mundo

Producto de novedosas investigaciones, en abril circulará un libro sobre las hormigas de América Neotropical. Se trata de una biografía sobre la riqueza natural de este grupo biológico, que revela comportamientos, especies, usos y relaciones desconocidas.

María Claudia Rojas R.*

Portada del libro Introducción de las hormigas de la región meotropical.

El final de Cien años de soledad lo conocen al dedillo sus fervientes lectores y seguramente buena parte de los mirmecólogos (estudiosos de las hormigas), honrados porque la conclusión de la obra cumbre del Nobel haya dado protagonismo a las legionarias, un grupo de hormigas, tan universal y a la vez propio del Caribe, como la famosa pieza literaria.

Comparable con ella, además, es la fascinación que despiertan los insectos, cuyo peso total en el planeta es igual al de todos los humanos juntos. Magia que supo reunir el entomólogo Fernando Fernández, del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia, como editor del libro Introducción a las hormigas de la región neotropical, donde los más connotados expertos mundiales describen detalles sobre biología, ecología, evolución, geografía, comportamiento social, taxonomía e importancia económica de estos himenópteros.

La obra, publicada por el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, ya esta a disposición de la comunidad de científicos nacional y extranjera, especialmente a la latinoamericana, "pues pretende animar a muchos biólogos y naturalistas de la región ante la carencia de un manual en idioma español que enseñe la importancia de las hormigas", sostiene el investigador.

Viejas terrícolas

El viaje por el diminuto mundo refiere al comienzo que las hormigas tienen al menos 120 millones de años de historia. Los primeros fósiles encontrados corresponden al Cretáceo superior, es decir que ya existían cuando los dinosaurios reinaban en la tierra. Y aunque no hay un acuerdo general sobre cómo surgió la sociabilidad, es un hecho que los individuos más primitivos que se conocen son obreras, lo cual evidencia dicha conducta desde tiempos remotos.

De forma recurrente, la entomología señala cómo los insectos han sobrevivido a los grandes cambios del planeta. Sin duda, su tamaño, ciclo de vida y dietas variadas han contribuido a su supervivencia, más allá de los cambios drásticos en los ecosistemas y en el clima. En ese sentido, las cifras son palmarias: hay unas 16 mil especies conocidas de mamíferos en el mundo, algo menos de 10 mil de aves, cerca de 20 mil de peces y ¡más de un millón de insectos!

Pero la respuesta más contundente al éxito evolutivo de las hormigas es la fuerza del trabajo cooperativo. La serie de rasgos mencionados complementa el mayor de sus atributos: ser sociales. "Sus estrategias colectivas hacen que puedan buscar mejor alimento, defender el sitio de nidificación y enfrentarse de manera efectiva a ciertos enemigos", resalta Fernández, en su oficina-estudio, decorada con imágenes, objetos y libros que revelan de inmediato su gran pasión como biólogo.
Desde México hasta Chile, incluyendo el Caribe, justamente en el neotrópico, el inventario es impresionante. Un poco más de 3.100 especies habitan playas, desiertos, montañas, bosques tropicales y hasta páramos, sin despreciar los hogares que configuran en las cocinas, los jardines, los baños y los hospitales. Esta diversidad de hormigas, la mayor del planeta, seguida por África, con 2.500 especies, encuentra explicación en el largo aislamiento geológico de Suramérica desde el Cenozoico. La conexión con Australia y los entonces exuberantes bosques de la Antártica y la inexistencia de Centroamérica hicieron que la región tuviese más endemismos que cualquier otro lugar del mundo.

Las hormigas no son la excepción, y cientos de especies, únicas de este territorio, se desarrollaron mejor en los prolíficos bosques que hacia arriba y hacia abajo surcan la línea ecuatorial. Allí la variedad se concentra, y mientras en el Amazonas pueden encontrarse hasta 700 especies de hormigas en menos de 300 metros a la redonda, en los páramos y latitudes templadas no pasan de 10.

El taller de la vida

Potencialmente, "las hormigas pueden ser eternas", dice el profesor Fernando Fernández; su convivencia comunitaria prolonga el ciclo de vida de una colonia por más años de lo que en promedio vive un ser humano.

Un ejemplo de cómo las hormigas "se reparten la torta" podemos verlo en el capítulo sobre hormigas del Cerrado, un ecosistema típico del centro de Brasil, donde se ha estudiado con detalle cómo distintas especies hacen alarde de sus mejores estrategias para alimentarse. El gremialismo, como lo llaman dos investigadores del Museo de Zoología de la Universidad de Sao Pablo y uno del Centro Universitario Nuestra Señora de Patrocinio, permite que las grandes fuentes de alimento sean aprovechadas por el grupo más fuerte de hormigas, mientras los sobrados de ellas se convierte en bocado ineludible para las pequeñas. Pero las que llegan rápido comen lo que pueden y se van poco antes de que arriben las más agresivas, al tiempo que las oportunistas aprovechan la guerra de las anteriores para consumir lo que pueden.

Durante los años setenta predominó la teoría según la cual la existencia de una reina con un solo apareamiento, única soberana de la colonia, significaba, sin más, un mecanismo altamente sofisticado de sociabilidad. Sin embargo, la explicación de altruismo y sacrificio de estos insectos está siendo comprometida por nuevas propuestas que descubren "formas de comportamiento 'anómalas', más comunes de lo que se cree: colonias con múltiples reinas, reinas con varios apareamientos, obreras que asesinan a sus reinas, machos longevos, etc.". Como quien dice, una historia advenediza sobre el comportamiento disociador de uno de los grupos más colectivos de la fauna.

Otros conceptos recorren esta biografía. El mutualismo, es decir, la relación entre hormigas y plantas, muestra cómo algunas (las mirmecófilas) han adaptado su estructura vegetal para que ciertas hormigas nidifiquen y tengan sustento, mientras su sola presencia ahuyenta hervíboros, que suelen acabar la planta. Esa misma simbiosis impera en el caso de las hormigas ganaderas, llamadas así porque cuidan de sus enemigos y "ordeñan" a los pulgones, cuyos desechos, ricos en savia, les sirve de alimento.

Bioindicador es un nuevo adjetivo que da pie para hablar de estudios de impacto ambiental, en los que, gracias a su tamaño y sensibilidad, estos pequeños bichos sirven de herramienta para mostrar el estado de un ecosistema. De hecho, ya se han identificado zonas con diferente nivel de degradación en el eje cafetero, al tiempo que entomólogos en la Universidad del Valle adelantan exploraciones comparativas en zonas del Valle y la Isla de Gorgona.

En la descripción de las ocho subfamilias y 119 géneros registrados para el neotrópico aparece la distribución geográfica para cada uno. Están todas: las más primitivas, como las cazadoras, conocidas popularmente como "24 horas"; las legionarias, que andan muy organizadas como ejércitos para arrasar con todo lo que hallan a su paso; las plaga, como la hormiga del fuego, la fantasma, la argentina o la arriera; las que sirven de alimento humano, como las culonas; la más grande, la Dinoponera; o aquellas diminutas como algunas Carebara, que tienen 0,96 milímetros de largo, tan pequeñas o más que algunas amebas.

Las 424 páginas de Introducción de las hormigas de la región neotropical recogen autores célebres y planteamientos reveladores, siendo las ilustraciones y las herramientas morfológicas modernas el mayor aporte de este libro frente a la bibliografía que le antecede. La lista completa de las 3.100 especies, acompañada de una sinopsis con sinónimos, así como la relación de todos los géneros del mundo, apuntala una concepción editorial que, con seguridad, seducirá a eruditos y profanos.

* Periodista Unimedios