Claudia Janneth Sánchez
Unimedios
Con la incorporación de los conflictos de Colombia con Venezuela y Ecuador y de los temas de la agenda regional tradicional se dio un viraje en el programa de la 38ª Asamblea de la Organización de Estados Americanos que se desarrolla en Medellín y que tenía previsto tratar los temas de Juventud y Valores Democráticos.
En diálogo con UN Análisis, programa de UN Radio, Carlos Martínez Becerra, profesor de la Facultad de Ciencia Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, afirmó que este cambio obedece a que “desde hace ocho años la OEA ha tomado otro tipo de dinámica y ha demostrado que puede ser un organismo donde se resuelven conflictos permanentes de la región”.
Para el analista, lo más importante es que de esta forma no solo se siguen los lineamientos de la agenda estadounidense, pues su principal preocupación es la lucha contra el terrorismo, mientras en la región hay otros temas como el cambio climático y los alimentos, y más ahora cuando precisamente en la Asamblea se dijo que en el continente habrá 15 millones más de indigentes por culpa de la crisis alimentaria.
Martínez Becerra agregó que “José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, en su discurso quiso complacer al clima general de la Asamblea al defender la no intervención de algún país, en nombre de ningún argumento. Esto era un mensaje para Colombia y de esta manera planteó la necesidad de hacer frente común contra el terrorismo”.
De igual manera, el economista consideró a la OEA como el organismo donde se puedan discutir temas de orden político, económico y cultural de la región. Un escenario para resolver dudas como las hechas por la Canciller ecuatoriana, que pidió claridad, por ejemplo, sobre lo que está sucediendo con Colombia. “Es necesario que se dé claridad, sobre todo en torno a los computadores de ‘Raúl Reyes’, para conducir a la cooperación”, indicó.
Finalmente, Martínez Becerra comentó que “Colombia es un país que se encuentra alejado de la región porque el presidente Álvaro Uribe parece que tuviera una deuda impagable con los Estados Unidos y siempre es su aliado, incluso desde épocas remotas, como por ejemplo cuando apoyó a Estados Unidos y a Inglaterra en la Guerra de las Malvinas en cambio de ayudar a Argentina. No obstante, con la firma protocolaria de Unasur por parte del Gobierno colombiano ya es un avance, pero la parte de seguridad no la firmó porque Colombia trabaja con la estrategia de seguridad de Estados Unidos y no con la suramericana”.
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Publicación de la Unidad de Medios de Comunicación -Unimedios- de la Universidad Nacional de Colombia.