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Magda Páez Torres
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El desprendimiento de un gigantesco bloque de hielo en la Antártida parece ser una señal de que el calentamiento global se está acelerando. Sin embargo, el profesor de geografía de la UN José Daniel Pabón, experto en cambio climático, afirmó que ello también puede responder a ciclos interdecadales, que son aquellos que sufre la tierra cada 20 ó 30 años y que conllevan períodos cálidos o fríos. Ello, sin desconocer que el dióxido de carbono y el metano están mostrando sus efectos.
“Es posible que esté ocurriendo un calentamiento por otra causa, como procesos dentro de ciclos naturales. Se deben hacer los estudios pertinentes para comprobar o descartar esa posibilidad. En este momento, quizás, puede estarse sobreponiendo algún decenio cálido sobre el calentamiento y eso puede ser la causa de que lo estemos viendo como una aceleración”, dijo el profesor Pabón.
Sin embargo, no descartó que se empiecen a hacer más frecuentes los desprendimientos y se acelere el derretimiento de la Antártida. En este caso, la afectada directa sería la fauna existente en el área.
El calentamiento global es un hecho
En los últimos 150 años el calentamiento global ha subido 8 décimas de grado. Es decir, casi un grado. Según el profesor de la UN, desde los últimos 50 años el ritmo se ha acelerado. Tal vez, añadió, la cantidad de gases acumulados están haciendo que la atmósfera dé una respuesta más rápida.
Si no se toman las medidas necesarias, este fenómeno podría alcanzar valores muy altos que podrían tener efectos catastróficos para el ecosistema y para la humanidad, señaló Pabón.
En la actualidad, en el contexto mundial, se tiene la meta de que el calentamiento no alcance los dos grados, pero si no se toman las medidas necesarias, algunas zonas sobrepasarían este límite en la segunda mitad del siglo XXI, incluso podrían llegar a dos, tres o cuatro grados.
“La posibilidad de que el calentamiento aumente más de dos grados incrementa la incertidumbre, ya que no se puede estimar qué podría pasar. Lo que se sabe es que sería catastrófico”, aseveró el profesor Pabón.
Eso sí, el calentamiento global es un hecho, pues, como lo expresó el experto, ya la atmósfera tiene una gran cantidad de dióxido de carbono, metano y otros gases de efecto invernadero. Por tanto, ésta tiene que ajustarse a un equilibrio, aumentando la temperatura. “De todas maneras el calentamiento se va a dar en el siglo XXI. Lo que se requiere es que no sea tan grande”, advirtió Pabón.
Responsables y responsabilidades
Para que no se superen los dos grados del calentamiento global es necesario reducir las emisiones de gases, especialmente de dióxido de carbono, y fomentar el desarrollo de bosques y de vegetación.
El dióxido de carbono proviene principalmente de la quema de combustibles fósiles para producción de energía, por ejemplo carbón y petróleo. El metano, que es otro de los gases que está afectando a la tierra, se origina por el mal tratamiento de residuos en la producción agropecuaria y las prácticas de cultivo inadecuadas.
“Los que tienen la mayor responsabilidad son los países desarrollados, que en el pasado emitieron, para su desarrollo, una gran cantidad de gases, y hoy continúan haciéndolo para mantener sus procesos socioeconómicos”, dijo Pabón.
Aunque los países subdesarrollados, como Colombia, no están obligados a hacer reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, sí están desarrollando algunas campañas. En el caso del metano, estos países podrían contribuir mejorando sus prácticas agropecuarias.
Colombia y el calentamiento
Como afirmó el profesor Pabón, lo único que puede hacer Colombia es prepararse. Por ejemplo, una de las consecuencias del calentamiento global es el ascenso del nivel del mar, entonces hay que organizar planes de ordenamiento territorial que consideren esa variable.
Otro de los impactos de este fenómeno es que van a aumentar las áreas donde se presentan los vectores de malaria y dengue. Por ello, el sector salud debe fortalecer los sistemas de vigilancia y alerta en estas zonas, tema en el que el Gobierno ya ha empezado a trabajar.
Éstos, señaló el experto en cambio climático, son sólo algunos ejemplos de lo que puede suceder y de cómo el país debe prepararse.
En cuanto a las consecuencias que sufrirían los ecosistemas, lo importante es tomar medidas de conservación, así los cambios no serán tan drásticos. Eso sí, algunas especies del planeta podrían desaparecer.
En Colombia, de acuerdo con el profesor Pabón, entre la mitad y el final del siglo XXI el calentamiento global alcanzaría los dos grados. Y advirtió también que los nevados podrían desaparecer más rápido de lo que se había proyectado.
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Publicación de la Unidad de Medios de Comunicación -Unimedios- de la Universidad Nacional de Colombia.